Acuerdos y nulidades matrimoniales

Los granadinos prefieren celebrar su boda por lo civil

  • La provincia cierra el 2017 con 3.198 matrimonios entre hombres y mujeres

  • El 37% se realizaron por la Iglesia

  • Septiembre se consagra como el mes favorito para casarse

La recesión económica frenó el aumento del número de casamientos. La recesión económica frenó el aumento del número de casamientos.

La recesión económica frenó el aumento del número de casamientos. / g. h.

Dicen que para casarse hay que tener muchas ganas, pero también mucho dinero. Y es que pasar por el altar, por el juzgado o por el registro, no es una decisión que uno pueda tomar a la ligera. Durante los últimos años, los granadinos se han inundado de espíritu matrimonial. Al menos eso parece según el número de casamientos registrados en la provincia. Durante el año 2017 se oficiaron en Granada un total de 3.198 matrimonios entre hombres y mujeres, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), dentro de la publicación Movimiento Natural de la Población/Indicadores Demográficos Básicos. A priori, no parece una cifra catastrófica -equivale a 266 bodas al mes-, sin embargo sí que lo es para las ceremonias con carácter eclesiástico, que han sufrido su mayor descenso de la última década.

Tras cinco años de caída, a partir del 2013, el 'amor' comenzó a repuntar entre los granadinos. Durante ese periodo, 2.794 parejas decidieron unirse en matrimonio, siendo parejas de distinto sexo en su gran mayoría. Sin embargo, ese año ya se evidenció que la llamada 'boda tradicional' -por la Iglesia Católica- era una tendencia que había sido desbancada por la civil: de los 2.747 matrimonios celebrados entre hombre y mujer, sólo pasaron por el altar 1.231, mientras que 1.505 se decantaron por la vía no religiosa para oficiar su unión matrimonial.

Los enlaces por lo civil no dejan de crecer, hasta el punto de copar el 67% del totalLos meses de verano son los periodos más escogidos por las parejas para pasar por el altar

Al año siguiente, en 2014, la tendencia no varió: los matrimonios volvieron a subir -se oficiaron en total 3.149, de los que 3.099 fueron entre hombre y mujer- gracias a las uniones civiles: se realizaron 1.675 frente a las 1.413 católicas.

Pese a ello, esto suponía un incremento tanto en unas como en otras. Sin embargo, a partir de entonces las católicas comenzaron a caer año tras año, frente a la subida incesante de las civiles. Y no sólo por el aumento de bodas homosexuales, que también, sino porque los granadinos comenzaron a decantarse por la opción de tener una boda al gusto, incluida la ceremonia. Durante el 2015, de las 3.137 casamientos entre hombres y mujeres -3.201 en total-, 1.805 fueron por lo civil, frente a los 1.316 que se hicieron por la Iglesia.

El 'boom' de las bodas civiles, además, se tradujo en la proliferación de lugares para acoger la ceremonia, como un cortijo ajardinado o un espacio idílico como el Parador de la Alhambra o el Palacio de los Cordova. Al fin y al cabo, sitios que enamoran para 'confirmar' y ser testigos del amor entre dos personas.

Así, este fenómeno de las bodas volvió a hacer que el 2016 se alzase como el año con más bodas registradas desde el 2007 en la provincia. Del total de 3.261 enlaces, 3.183 fueron bodas de parejas de distinto sexo, de las que 1.897 se oficiaron por lo civil, mientras que 1.265 se decantaron por el matrimonio católico. Es decir, del total de bodas entre hombre y mujer, sólo el 42% optó por la boda católica, frente al 66,7% que se decantó por la Iglesia en 2007.

Ahora, esta tendencia sigue. Según los datos del INE, el pasado año se celebraron en Granada 3.198 casamientos, lo que supone 15 bodas más que en 2016. Sin embargo, los matrimonios católicos han sufrido la mayor caída registrada hasta el momento. Tan sólo 1.116 parejas decidieron pasar por el altar, frente a los 2.036 que lo hicieron por lo civil, lo que se traduce en que más del 63% prefirió una boda desligada de la tradición religiosa.

Si bien es cierto que se evidencia que la forma de efectuar la ceremonia ha cambiado, lo que no lo ha hecho han sido las fechas para casarse. Septiembre vuelve a ser el mes favorito para las bodas, hasta el punto de que el pasado año se oficiaron un total de 597 (262 católicas y 326 civiles). Tras él se sitúan junio y julio, con 454 y 427 respectivamente, seguidos de octubre con 339. Todo lo contrario ocurre con enero, febrero y diciembre que, por ese orden, son los meses menos apetecibles por los granadinos para casarse.

Así, de todo ello puede concluirse que los meses de buen tiempo siguen reinando entre las parejas que deciden dar el paso para casarse y que los granadinos prefieren celebrar su boda por lo civil antes que por la Iglesia.

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