Granada

Un juzgado de Granada dicta la primera condena por un grafiti

  • La juez impone a la autora de la pintada una multa e indemnización de 1.010 euros por un delito de daños en la pared de una carnicería · La sentencia podía haber sido de cárcel si la pintada estuviera sobre un BIC

Primera sentencia dictada por un delito de daños tras una pintada en la comunidad autónoma andaluza. El decreto que el fiscal superior de Andalucía, Jesús García Calderón, hizo público el pasado 28 de diciembre -en el que instaba a las fiscalías de las ocho provincias y a las autoridades competentes a coordinarse para denunciar, perseguir y registrar estadísticamente los grafitis sobre monumentos o edificaciones BIC- comienza a surtir efecto.

Y es que el Juzgado de Instrucción 2 de Granada ha condenado por un delito de daños a pagar 1.010 euros en concepto de multa e indemnización a una joven por hacer una pintada en la fachada de una carnicería con el texto "Aquí se venden animales muertos, aquí se comercia con cadáveres. Liberación animal".

Según consta en la sentencia, queda probado que sobre las 00:10 horas del día 21 de enero del 2010, la acusada, A. D. F., nacida en Úbeda y de 21 años, escribió el citado texto "tanto en la persiana de la puerta de entrada como en la fachada que da a la Plaza Treviño, de la carnicería Adolfo, situada en el número 50 de la calle San Juan de Dios y donde se personó la Policía Nacional".

La joven usó "un bote de pintura en spray de color rojo", causando daños que han sido "valorados pericialmente en 650 euros en concepto de retirada de pintura mediante productos abrasivos, máquina a presión y pintura".

La defensa y la Fiscalía alcanzaron un acuerdo en el transcurso de un juicio rápido que se celebró el mismo día, por el que la joven sería condenada por un delito de daños a la multa de 360 euros y la indemnización, calculada en concepto de retirada de pintura de la persiana y la fachada de la carnicería.

Fuentes de la Fiscalía Superior de Andalucía valoran que la pena podría haber sido de cárcel "si la pintada estuviera sobre un Bien de Interés Cultural (BIC)", al tiempo que destacaron la importancia de que los particulares denuncien este tipo de agresiones sobre sus propiedades para que se pueda actuar y no queden impunes, además, gracias a la colaboración entre los cuerpos de seguridad.

Asimismo, destacan el hecho de que esta sentencia sea la primera dictada por un delito de daños tras el decreto que de oficio dictó el fiscal superior de Andalucía. En las diligencias informativas que García Calderón hizo públicas de oficio, recordaba que los grafitis se deben tramitar como delitos penales que pueden ser sancionados con cárcel, de uno a tres años.

De momento, tras las instrucciones del fiscal superior ya se están recibiendo en la sede de la Fiscalía, en Granada, otros casos similares de grafitis en provincias como Sevilla o Huelva.

De esta forma, al ser objetos de denuncias, las pintadas podrán aparecer contabilizadas, dado que constituyen infracciones con entidad suficiente como para ser perseguidas: bien son delitos contra el Patrimonio Histórico o como mínimo, faltas perseguibles de oficio.

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