Granada

La falta de apoyo público trunca el regreso de los jóvenes al campo

  • La crisis y el paro los "empujan" a la agricultura, pero sin ayuda económica tienen cada vez más difícil acceder al sector

La organización agraria COAG ha analizado los datos de las solicitudes realizadas en el último año por parte de los jóvenes para incorporarse a la actividad agraria, al amparo de las medidas de apoyo emanadas de la Unión Europea, y el resultado es que se produce un fuerte incremento en las solicitudes con respecto a años anteriores

El secretario provincial de COAG, Miguel Monferrer, informa de que en esta organización han recibido la petición de incorporación de unos 40 jóvenes que quieren dedicarse al sector primario a nivel provincial.

Según los datos que maneja el sindicato agrario, ese aumento se cifra en el conjunto nacional en un 78%, aunque en Andalucía baja al 11% y valoran que supone un cambio sustancial de la tendencia con respecto a años anteriores. Los representantes de COAG sostienen que este cambio responde a la alta tasa de paro juvenil (57% en España y 67% en la región), a la ausencia de alternativas laborales en las zonas rurales y también al fuerte potencial de crecimiento del sector agroalimentario español, que en el caso de zonas de la provincia como la Costa está resistiendo de forma notable la crisis económica.

Ese 79% de aumento supone, según COAG, un interés sin precedentes por acceder a la profesión de agricultor y, en menor medida, ganadero. Más de la mitad de los jóvenes agricultores españoles, un 53%, trabajan en la actualidad por cuenta propia, y un 32% lo hace para el negocio familiar.

A la hora de valorar la decisión de incorporarse a la actividad agraria, los jóvenes citan como factores principales la cercanía del puesto de trabajo a su lugar de residencia, la independencia que existe para tomar decisiones, las relaciones entre compañeros de profesión o el tipo de actividad.

Las dudas se basan en la rentabilidad económica de la actividad o el reducido margen para compaginar el trabajo con otras actividades. Y en general, el nivel de satisfacción de los jóvenes que llegan a la agricultura es bueno.

Según los datos del Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores, cada joven que se incorpora a la agricultura genera 8 puestos de trabajo indirectos en el medio rural, un dato de una importancia decisiva dada la situación de grave crisis económica y la brutal tasa de desempleo entre los jóvenes.

Sin embargo, Monferrer recuerda las dificultades que sufren los jóvenes que intentar incorporarse a la agricultura: "A no ser que tenga tierra propia, o de algún familiar, o que se la arrienden, es necesario para iniciar la actividad contar con alguna ayuda pública, puesto que los bancos no están por prestar financiación". Y ahí comienzan los principales escollos. En la actualidad, la ventanilla de la Junta 2012-2013 de ayudas para incorporación de jóvenes está cerrada. Estas subvenciones, con partida europea, estaban en el marco de los Programas de Desarrollo Rural, según explicó el representante de COAG. El Ejecutivo autonómico distribuía dichos fondos, que financiaban hasta un 20% la inversión, lo que supone una cantidad nada desdeñable para un desembolso medio para un invernadero cifrada entre los 180.000 y los 220.000 euros.

De hecho, hay pagos pendientes de 2010-2011, aprobados y con resolución. Ante la dificultad en estos abonos, 2012 no se abrió y 2013 tampoco. Andalucía no los solicita a la UE porque tiene que financiar parte de ese dinero (un 15%) y argumenta que no puede pagarlo, aunque otras comunidades autónomas sí están percibiendo esas ayudas.

Las cosas no pintan mejor en cuanto a la política europea, por las noticias que tienen en COAG "por los borradores de la PAC, se está dando poca importancia al segundo pilar, a pesar de que se trata del relevo generacional del sector", dice Monferrer.

Por otro lado, el Ministerio de Agricultura plantea acogerse a la posibilidad de trasvasar los fondos de Bruselas, hasta un máximo de un 25%, del segundo pilar (desarrollo rural) al primero (ayudas directas). Con este traslado, el Gobierno sostiene que se podrían satisfacer los tramos de ayudas para jóvenes, pagos acoplados o reserva nacional, paliando así los recortes en los pagos directos. Sin embargo, COAG considera que no garantizaría estos objetivos y que "no está claro quiénes serían los destinatarios de estos pagos directos ni qué sectores recibirían la ayuda".

Así las cosas, en la práctica los jóvenes que quieren trabajar la tierra están agarrándose a soluciones alternativas. Por ejemplo, en la Costa, la vega de Motril ha reverdecido gracias a los arrendamientos, principalmente para cultivos de hoja, por parte de empresas como Huerta Xpaña, que hace que los agricultores planten bajo demanda e incluso les enseñan a hacerlo. Y en el último extremo, están los 'colonos' que están cultivando en zonas como Playa Granada o Salobreña, con mayor o menor consentimiento por parte de los propietarios de los terrenos, en los que un día se pensó construir y que la crisis los dejó baldíos.

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