GRANADA CF

Los árboles del bosque rojiblanco

  • El buen inicio liguero no debe suponer entrar en una euforia desmedida con sólo cuatro jornadas disputadas

Antonio Puertas, uno de los destacados en el duelo del pasado domingo, presiona al azulgrana Carlos Valverde. Antonio Puertas, uno de los destacados en el duelo del pasado domingo, presiona al azulgrana Carlos Valverde.

Antonio Puertas, uno de los destacados en el duelo del pasado domingo, presiona al azulgrana Carlos Valverde. / AGENCIA LOF

Lo que es el fútbol. Cuando el Granada CF empató ante el Elche y el Lugo, la resignación parecía que se instalaba en el entorno rojiblanco. Muchas eran las voces que decían que esta temporada se iba a sufrir, que pensar que ascender era una quimera y que no había calidad suficiente para, ni siquiera, pelear por el play off de ascenso. Ese que el curso pasado jugarlo era poco más que un fracaso y hace dos semanas era el objetivo principal. Pero todo eso comienza a quedar en el olvido para muchos que se han vuelto a ilusionar por haber ganado tan sólo dos partidos en una categoría donde hacer cosas como las que está haciendo el Málaga no es nada fácil.

¿Euforia?

Es normal que la afición se vuelva a ilusionar tras dos años en los que se han llevado sendas decepciones pero esto sólo acaba de comenzar. Quedan nada menos que 38 jornadas de Liga, 114 puntos en juego y casi nueve meses de competición. Es lícito que se vuelva a ilusionar, pero con los pies en el suelo. Al conjunto de Diego Martínez se le ven detalles de equipo trabajado, que tiene las cosas claras y hasta el momento una buena riqueza táctica, pero cuando el calendario comience a complicarse, como por ejemplo en el mes de noviembre en el que se deberá enfrentar a equipos como Zaragoza, Numancia, Las Palmas o Sporting, será el momento de valorar las verdaderas posibilidades de este equipo. Aunque en la Liga 1|2|3 cualquiera te puede sorprender, para el aficionado medio ese será el punto de inflexión de un equipo que hasta el momento se encuentra invicto.

los Ascendidos

No hay que olvidar que se ha jugado con dos equipos recién ascendidos. Rivales todos ellos, pero ascendidos al fin y al cabo. Aunque claro, últimamente jugar contra equipos que la anterior temporada estaban en la categoría inferior ha sido sinónimo de problemas. De hecho, en las últimas cinco temporadas si algo ha caracterizado a los rojiblancos es por la 'maldición' ante los ascendidos. Cinco campañas en las que ganar fuera a un equipo con poca experiencia no ha sido lo habitual. La última vez que lo hizo el Granada CF fue en la campaña 2013/2014 ante el Elche, siempre el Elche, por 0-1. Desde entonces, tan sólo ocho victorias en 33 encuentros y todas ellas en Los Cármenes tras el citado encuentro en el Martínez Valero, racha que se rompió en Almendralejo.

el grupo

Lo que sí se aprecia es que el ambiente que existe en el vestuario es muy bueno. No hay más que ver la forma en la que celebraron en el Francisco de la Hera los goles y el triunfo tanto los futbolistas en el campo, como el técnico y su grupo de trabajo el segundo tanto de Antonio Puertas tal y como se apreció por televisión. O cómo Rui Silva, con el 1-3 de Pozo, se cruzó todo el campo para acompañar a sus compañeros tras sellar el triunfo. Son detalles que indican el buen rollo existente pero éste es así en todos los equipos cuando se gana. Porque la verdadera madurez de un grupo se ve en la derrota, en los momentos malos, en esos en los que los más jóvenes se hunden y son los veteranos y los capitanes los que asumen su papel para levantar el ánimo. En el campo jugadores como Víctor Díaz, Germán o Adrián Ramos están asumiendo ese rol cuando se han pasado por fases complicadas en un partido, pero su liderazgo se verá cuando vengan mal dadas...que vendrán. Ahí es donde hay que tener paciencia, esa que no se tuvo la pasada campaña y que condujo al fracaso de no jugar ni siquiera play off.

Carencias

Como se suele decir, que los árboles no impidan ver el bosque. Hay aspectos positivos que hay que valorar pero a nadie escapa que la plantilla tiene sus carencias. Tras la desvinculación de Javi Varas y a última hora de Raúl Baena, se cuenta con ciertos fondos para trabajar de cara al mercado invernal y reforzar las zonas con menos efectivos como puede ser la delantera. La lesión de Rodri no ha pasado a mayores afortunadamente porque Adrián Ramos está rindiendo a buen nivel pero si, por lo que sea, tuviera alguna molestia y el soriano no estuviera disponible, habría que tirar de Juancho o bien reubicar a jugadores en puestos que no son suyos. En la dirección deportiva son conscientes de ello y el aficionado espera que ya se estén poniendo manos a la obra para que no les pille el toro.

el otro Rayo

Pero todo puede cambiar el domingo a eso de las 21:45 horas. Será aproximadamente el momento en el que se dé por finalizado el choque ante el Rayo Majadahonda, otro ascendido, con poco nombre pero que tiene buen manejo del balón y una filosofía de juego similar a la Cultural Leonesa de la pasada campaña que tantos problemas generó. Caer no supondrá entrar en una depresión, aunque el escaso nombre del rival que debuta en la Segunda División a buen seguro que llevará a muchos a dar como clarísimo favorito a los rojiblancos. Y por ahí pueden comenzar a llegar los problemas. Ante todo, respeto. Esa es la premisa.

la copa

Pero antes, el jueves, Diego y los suyos tienen una cita que al cuerpo técnico le puede servir de mucho. Se juegan seguir en la Copa del Rey, a partido único y ante el Elche. Será el momento de ver a los jugadores que han contado con menos minutos o que aún no han debutado como Aarón, Pablo Vázquez, Adri Castellano, José Antonio, Pozo o Juancho. Se jugará con los menos habituales en una competición que no se les suele dar bien. Aunque ya hay quien solicita 'tirar' la Copa y centrarse en la Liga. Y es que nunca llueve a gusto de todos.

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