Granada CF | Sevilla Ganar, ganar y volver a ganar

  • Nueva exhibición exitosa del equipo de Diego Martínez, que convierte lo extraordinario en un hábito y sigue acumulando triunfos esta campaña

Luis Suárez encara a Bono en el encuentro de este sábado ante el Sevilla Luis Suárez encara a Bono en el encuentro de este sábado ante el Sevilla

Luis Suárez encara a Bono en el encuentro de este sábado ante el Sevilla / Photographerssports (Granada)

El Granada CF ha convertido lo extraordinario en un hábito, ha conseguido que ganar partidos, algo tan difícil de lograr para un equipo menor como el rojiblanco en una categoría tan complicada como la máxima nacional, sea una costumbre.

Y es capaz de hacerlo ante cualquiera, aunque enfrente esté el actual campeón de la Liga Europa, un Sevilla que llegó al Nuevo Los Cármenes con una inmaculada racha de 18 partidos sin perder.

Los de Diego Martínez muestran choque a choque que no tienen techo, que aún hay algo más allá de lo extraordinario, y están dispuestos también a alcanzarlo.

Ante el cuadro de Lopetegui el Granada ofreció otra exitosa exhibición. Competitividad, seguridad defensiva, capacidad para generar en jugadas y a balón parado, una fe descomunal en el plan que ejecuta y, otra vez, una dirección magistral desde la banda.

Los partidos internacionales de selecciones de los últimos días, como era de esperar, influyeron tanto en Diego Martínez como en Julen Lopetegui a la hora de formar sus onces iniciales.

Los venezolanos Yangel Herrera y Machís, los más ‘castigados’ de los rojiblancos en cuanto a minutos y viajes, se quedaron de inicio en el banquillo y no formaron parte de un once titular que sólo tuvo tres cambios respecto al que actuó en la anterior jornada en Cádiz: entraron Domingos, Montoro y Soldado por Vallejo, que al final empezó al banquillo tras sufrir molestias musculares en los últimos días, el citado Yangel Herrera y Jorge Molina.

Idénticos dibujos en ambos

Como lleva haciendo en todos los partidos oficiales de este curso, Diego apostó de inicio por el 1-4-1-4-1 habitual

A cuatro se elevaron los cambios del Sevilla respecto al anterior partido contra el Barcelona. El infatigable Jesús Navas se recuperó al final de los problemas físicos que sufría y fue titular en una zaga en la que entró Sergi Gómez por Koundé, ausente por coronavirus.

Con Ocampos, De Jong y En Nesyri de descanso por el ‘virus FIFA’, apostó arriba Lopetegui por Munir y por el ex rojiblanco Carlos Fernández.

Quiso el destino, y también su técnico, que el primer partido como titular del atacante fuera en el Nuevo Los Cármenes, donde tanto brilló la pasada campaña con el equipo que este sábado tuvo enfrente. El Sevilla también salió con un reconocible 1-4-1-4-1.

Primera parte

Rozó el Granada el gol a balón parado en los primeros minutos, en los que el Sevilla tuvo más posesión y control.

Montoro y Luis Milla, que actuaron como interiores por delante de Gonalons, trataban de generar juego, aunque el peligro real aparecía cuando Kenedy o Antonio Puertas pisaban área o metían el balón en ella.

El equipo rojiblanco defendió bien, muy juntas sus líneas y solidarios sus jugadores, ante un Sevilla que se pegó un tiro en el pie en el añadido con la expulsión de Jordán.

El nuevo partido del segundo tiempo, de once contra diez, lo jugó el Granada de maravilla.

Sin prisa, sin precipitación, sin perder la cabeza, sabiendo que las ocasiones iban a llegar si buscaba sobre todo el desequilibrio por banda, con Foulquier y Carlos Neva como laterales muy profundos.

Clave no conceder ocasiones

Además, era clave mantener siempre un buen posicionamiento atrás ante los de Lopetegui, que envidó en el descanso con Ocampos y De Jong.

Generó tan poco el Sevilla en el segundo tiempo que Lopetegui se agarró en la rueda de prensa posterior para buscar ocasiones de peligro de los suyos en una acción que no valía por un claro fuera de juego de Munir.

Diego, que había tenido que reemplazar al lesionado Domingos por Vallejo, metió a la hora de partido a Yangel Herrera y Machís, que reactivaron el ataque local.

El extremo fue una pesadilla por la derecha, desde donde partió, mientras que el medio decidió el partido con otro gol de cabeza llegando desde atrás.

Cambio de dibujo

Antes del 1-0, el técnico había retocado levemente su esquema al entrar Fede Vico y Luis Suárez.

Desde ese momento se colocó el Granada en un 1-4-2-3-1, con el cordobés de media punta y Luis Milla y Yangel Herrera en el doble pivote, aunque los dos con libertad total, como pasó en el gol, para irse hacia arriba ante un Sevilla cada vez más encerrado y que sólo se fue arriba cuando se vio con el marcador en contra.

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