Granada CF | Levante La Pizarra

Gran plan de supervivencia

  • El Granada se disfraza de Bear Grylls para salir airoso y con un punto de un partido en el que Diego apuesta por el 1-4-1-4-1 habitual, con Vallejo de lateral, pero cambia en la segunda parte a un 1-5-3-1 para resistir con un jugador menos

Luis Milla presiona a Clerc durante el partido Luis Milla presiona a Clerc durante el partido

Luis Milla presiona a Clerc durante el partido / Photographerssports (Granada)

El Granada CF se disfrazó ante el Levante de Bear Grylls, ese personaje televisivo londinense que protagoniza la exitosa serie El último superviviente.

En Latinoamérica, dados a nombres más llamativos, conocen las andanzas del aventurero con otro titulo: A prueba de todo.

Cualquiera de ellos le viene que ni pintado al equipo rojiblanco, que se encontró en una situación de la que parecía imposible salir bien parado cuando al cuarto de hora el árbitro expulsó a Gonalons.

Pero este Granada, que sigue sorprendiendo a propios y extraños, se agarró al partido porque, como siempre demuestra, le va la vida en ello.

Recibió un picotazo en forma de cabezazo para empatar de Vezo, mas supo salir del atolladero de jugar 75 minutos, con sus respectivos descuentos, con uno menos a base de orden, solidaridad, inteligencia, buenas paradas de Rui Silva y notables acciones defensivas individuales y globales.

El valioso botín de un punto supo a tres. Esta vez tampoco le remontaron a Diego y los suyos.

Tres cambios y mismo dibujo

Insiste el técnico rojiblanco desde la pretemporada en que la prioridad de su equipo es la liga, bajo el aplastante argumento de que es lo que les da de comer, y el once inicial con el que formó ante el Levante lo ratifica.

Tras medirse el pasado jueves al PAOK en un duro partido, en vísperas de jugar dentro de sólo unos días en Chipre un duelo vital en Europa y pese a la buena posición clasificatoria en el campeonato doméstico, el entrenador salió con todo lo que tenía, sin dejarse prácticamente nada de lo que se supone es su once más de garantías con las bajas que arrastra el equipo.

Realizó sólo tres cambios de inicio respecto al anterior partido ante los griegos, con la entrada de Domingos Duarte, Montoro y Jorge Molina en lugar de Yangel Herrera, Kenedy y Luis Suárez. Tras actuar Antonio Puertas como lateral derecho frente al PAOK, la gran duda una vez conocida la alineación era cómo iba a jugar el Granada y quien iba a actuar en esa posición al salir Diego con tres centrales de inicio.

No hubo defensa de tres con dos carrileros, sino que el equipo mantuvo su habitual 1-4-1-4-1, siendo Vallejo el elegido para ocupar la banda diestra. El momento de forma del maño, igual que el de Germán, es extraordinario.

Sin la anaconda Campaña

La sorpresa en el once de los visitantes fue la ausencia de Campaña, uno de sus jugadores más determinantes, por unas molestias musculares de última hora.

Visto cómo se desarrolló el partido, esta baja fue una bendición para el Granada. Fue como dejar a Bear Grylls en mitad del río pero sacando antes de las aguas a la anaconda.

Sí que se recuperó y pudo actuar de inicio otro bicho peligroso como Morales, que acompañó en una alineación ofensiva a jugadores de perfil atacante como Melero, Rochina, Bardhi y Roger. Los granotas formaron con su también habitual 1-4-4-2.

El partido se puso de dulce para el Granada. Enlazó desde atrás una fenomenal jugada a la que dio profundidad Gonalons con un pase al espacio, porque el envío dirigido iba ahí, aunque Paco López hablara de despeje en rueda de prensa.

Machís, su velocidad y su disparo, hicieron el resto. Con el 1-0 tan tempranero el plan marchaba hasta mejor de lo previsto, pero la expulsión lo cambió todo.

Defensa de cinco

El dato no deja de ser curioso. El Granada cometió una falta en toda la primera parte y fue roja. Casi todo lo que hace este equipo es histórico.

Tampoco deja de ser llamativo que el equipo defendiera tan bien en inferioridad y encajara el gol del empate a balón parado, una faceta en la que maneja con solvencia y que, encima, es en la que menos se nota si en el campo tienes un jugador más o menos. 

Jugó el Granada toda la segunda parte con un 1-5-3-1. Antonio Puertas se convirtió en carrilero por la derecha, completando en esfuerzo tremendo para frenar a Clerc y tratar de llegar al ataque.

Los refrescos que llegaron desde el banquillo no variaron nada. Eso sí, el técnico gallego trató de meter oxígeno con una nueva medular: Yan Eteki y Yangel Herrera en lugar de Montoro y Luis Milla, y con Alberto Soro y Luis Suárez por Machís y Jorge Molina.

Sólo faltó que el colombiano pudiera cazar una arriba. Será en el siguiente capítulo.

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