Granada CF | Sistema de juego El camino recorrido por el Granada CF hasta la defensa de cinco

  • La variante de jugar con tres centrales y dos carrileros está en el imaginario de Diego Martínez desde la pasada temporada

Diego Martínez durante un encuentro en Los Cármenes Diego Martínez durante un encuentro en Los Cármenes

Diego Martínez durante un encuentro en Los Cármenes / Carlos Gil

La flexibilidad táctica del Granada de Diego Martínez es más que conocida ya por el seguidor rojiblanco, que sabe que su técnico puede sorprender con distintas alternativas según las necesidades del encuentro a disputar. Desde la llegada del entrenador al banquillo de Los Cármenes, el 4-2-3-1 había sido el esquema del equipo por antonomasia, pero eso ha cambiado esta campaña, en la que la presencia de cinco defensores en la retaguardia ya no extraña a nadie. La fórmula, que ha dado buenos réditos, llevaba en la cabeza de Diego Martínez mucho tiempo, y los resultados le dan la razón una vez más tras un largo recorrido.

El primer precedente del camino data de septiembre de 2018, de una visita al Francisco de la Hera. Aquel encuentro ante el Extremadura acabó 1-3 y fue la primera victoria a domicilio de las muchas que consiguió el conjunto granadinista en la campaña, pero no estuvo exenta de sufrimiento. Puertas anotó el 1-2 en el 67’ de partido tras el empate de Enric Gallego y Diego Martínez no dudó. El preparador vigués retiró a Vadillo para dar entrada a José Antonio Martínez a los dos minutos del tanto del almeriense.

El ex del Barcelona B se ubicó en el centro de la zaga con Víctor Díaz y Germán, mientras que Quini y Álex Martínez quedaron como carrileros. Rui Silva no volvió a recoger un balón de su red y Álex Pozo sentenció en el tramo final con un golazo. Fue el primer éxito del muro rojiblanco con tres centrales.

La defensa de cinco tuvo también un papel reservado en el triunfo más importante de la temporada 2018-19, el 0-1 ante el Albacete en el Carlos Belmonte. La capacidad de cargar el área del cuadro manchego con Zozolya y Rey Manaj fue un incordio constante para el Granada en la primera mitad de aquel encuentro, por lo que Diego Martínez optó por mutar su esquema poco después de la reanudación. Fede Vico dejó su sitio en el verde a Pozo, que se ubicó como carrilero derecho para que Víctor Díaz reforzase el eje de la defensa. Aquella decisión acabó también con un final feliz y medio ascenso en el bolsillo.

El puesto de central fue mimado por la dirección deportiva en el pasado mercado estival, pues tres fichajes fueron para dicha posición. Domingos Duarte y Neyder Lozano llegaron traspasados, mientras que José Antonio Martínez repitió la fórmula de la cesión. La lesión de Neyder truncó los planes de Diego Martínez, que contó con un único recambio natural para el puesto durante muchos meses. La falta de efectivos no impidió que el entrenador rojiblanco tirase de su plan en algunos momentos concretos, como en los diez minutos finales ante el Leganés en Los Cármenes. Pocas semanas después, el cuadro granadinista salió de inicio con tres zagueros ante el Getafe en el Coliseum.

Foulquier celebra su gol anotado ante Osasuna Foulquier celebra su gol anotado ante Osasuna

Foulquier celebra su gol anotado ante Osasuna / EFE

En el proceso ha habido espacio para otras ideas. Diego Martínez sorprendió en el partido liguero ante el Athletic en La Catedral con un 4-3-3 con Gonalons, Montoro y Yangel Herrera. Aquel día las cosas no salieron, pero también es cierto que los tres centrocampistas han coincidido muy poco a lo largo del curso.

El mercado invernal fue el paso definitivo para dar flexibilidad total al Granada. La delantera era la zona más necesitada de fichajes después de la salida de Adrián Ramos, pero los primeros en llegar fueron Foulquier y Vallejo. Diego Martínez cuenta desde entonces con lo que quería. Foulquier, la definición del término comodín, es el joker de la baraja del técnico, que lo puede ubicar en ambos laterales e incluso en posiciones más adelantadas, mientras que Vallejo llegó para ocupar el lugar de Neyder Lozano y devolver así al gallego un margen de maniobra.

Los fichajes de Jesús Vallejo y Foulquier han dado más variantes a Diego Martínez

La apuesta de Diego Martínez es fuerte, algo que demostró en los cuartos de final de Copa ante el Valencia. La defensa de cinco no partió de inicio en el choque ante el cuadro de Celades, pero el míster granadinista decidió utilizarla tras el descanso debido a los problemas que ocasionaba Rodrigo Moreno con su juego por dentro. Vadillo dejo su sitio a Víctor Díaz y la retaguardia quedó reforzada con Foulquier y Vallejo, los fichajes invernales para la zaga, presentes sobre el verde. El uso de esta opción es aparentemente más defensiva, pero el buen hacer de Foulquier y Carlos Neva en las alas es un arma poderosa para un conjunto que ataca muy bien el área con rematadores como Soldado y Carlos Fernández.

El 5-4-1 ha tenido protagonismo en otros partidos trascendentales, como en los dos duelos de Copa ante el Athletic. Esta variante es sólo una del ramillete de Diego Martínez, que siempre está buscando alternativas.

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