Granada CF-Alcorcón | Fiesta rojiblanca Último homenaje y despedida al éxito rojiblanco

  • El club organizó una fiesta final sobre el césped de Los Cármenes donde se reconoció el trabajo que le ha devuelto a Primera División.

La plantilla rojiblanca recibió el homenaje de los aficionados que se dieron cita en Los Cármenes La plantilla rojiblanca recibió el homenaje de los aficionados que se dieron cita en Los Cármenes

La plantilla rojiblanca recibió el homenaje de los aficionados que se dieron cita en Los Cármenes / Álex Cámara (Granada)

Como si de la reconocida serie nacional La Casa de Papel se tratara y con el objetivo del asalto a la Liga Santander consumado, el profesor Diego Martínez y sus 25 gladiadores (que no atracadores) se despidieron del Nuevo Los Cármenes ante los algo más de 15.000 aficionados que no llenaron el recinto rojiblanco pese a la fiesta organizada.

Bajo el lema La Casa de los Sueños se desplegó sobre preferencia una gran lona donde aparecieron caricaturizados el propio técnico y todos y cada uno de los integrantes de la primera plantilla. Y entre el pasillo al ‘segundo campeón’ de la Liga 1|2|3 creado por los jugadores del Alcorcón, se personaron los artífices de la gesta del ascenso, aunque con muchos cambios en el once. Previo a ello, tres helicópteros de la Escuela Militar de la Base Aérea de Armilla sobrevolaron el estadio homenajeando a equipo y afición.

Los fuegos artificiales no faltaron en la fiesta granadinista Los fuegos artificiales no faltaron en la fiesta granadinista

Los fuegos artificiales no faltaron en la fiesta granadinista / Álex Cámara (Granada)

La gran fiesta se produjo tras sumar los últimos tres puntos de la competición frente al Alcorcón. Antes de que los jugadores volvieran a saltar al césped, el grupo granadino que forman Barroso y Deseo trató (sin mucho éxito) de animar a los seguidores que aguantaron en las gradas. Fernando Argüelles fue nombrando uno a uno a todos y cada uno de los jugadores de la plantilla, quienes regresaron al campo (convocados y no citados ayer) con la equipación rojiblanca; la última vez que algunos de ellos la vestirán sobre el Nuevo Los Cármenes.

Algo cansados tras cinco jornadas de festejos y celebraciones, la mayoría de futbolistas saltaron acompañados por hijos y sobrinos. Uno de los jugadores más jaleado fue San Emeterio, quien bajo los cánticos de "Fede, quédate" pareció despedirse, salvo que la dirección deportiva de Hope se saque de la chistera el convencimiento de Ronaldo desde Valladolid. Los otros dos, Ángel Montoro y Adrián Ramos, dos jugadores que han vivido las peores y mejores situaciones en sus últimos meses en la ciudad, pasando del fracaso de la 17/18 al gran éxito de la 18/19. La ausencia, la de Dani Ojeda, quien tuvo que abandonar el choque en la primera mitad por lesión y se perdió el último homenaje en el estadio para ser atendido.

Rodeando el círculo central, los protagonistas del ascenso bailaron la canción que ha acompañado a grada y equipo durante buena parte de la temporada: Bella Ciao, que sirvió para decir adiós a una bonita temporada en Liga 1|2|3 que se confía que sea preludio de una también positiva en la mejor liga del mundo.

Bajo el confetti y fuegos artificiales se puso el punto y final a una temporada que será recordada como la más redonda de la edad moderna del club. Vuelta de honor bajo los acordes del himno oficial, como equipo campeón, en la que los jugadores también quisieron agradecer a los seguidores el apoyo recibido a lo largo de la temporada. El último en salir del campo fue un Diego Martínez que, acompañado por su hija, no perdió la ocasión de acercarse a todos y cada uno de los puntos del estadio.

Tras el desalojo del recinto, algunos jugadores quisieron quedarse con su propio recuerdo casi a solas del estadio. Y es que nadie quiere que el éxito se acabe. Sobre todo cuando te ha devuelto a Primera.

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