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O se cambia la dinámica o...

  • Un Granada inmerso en una crisis de resultados necesita los tres puntos en su visita a uno de los gallitos de Segunda

  • Morilla no puede contar con los sancionados Víctor Díaz y Joselu

Tres puntos de los últimos doce posibles (seis de quince, si se quiere aliñar el dato con la victoria ante el Numancia) evidencian que el Granada requiere un golpe de timón en lo que ha resultados se refiere. El conjunto rojiblanco no sólo se ha alejado de los puestos de ascenso directo -prácticamente inalcanzables dado lo que queda de competición y vista la marcha que llevan los de arriba-, sino que también se ha salido de las posiciones de play off.

La actual situación además pone de manifiesto que o se enlazan triunfos o se puede, incluso, acabar la temporada antes de lo deseado. Y tras apenas dar una nota afinada estas últimas semanas ante rivales considerados flojos de la categoría -un punto ante dos colistas lo indica todo-, ahora toca dar el do de pecho ante contrincantes de consideración, como es el caso de hoy. Los rojiblancos no sólo se miden al Huesca, uno de los gallitos esta temporada que tiene aspiraciones más que fundamentadas de ascender de forma directa, sino que además el encuentro se juega en la capital oscense. Todo un reto para los hombres de Pedro Morilla, que necesitan demostrar que el esfuerzo realizado en sus fichajes debe una contraprestación.

Por tanto, tras muchas horas de la verdad, al actual Granada titubeante le ha llegado la enésima oportunidad de demostrar la valía de su plantilla y, sobre todo, de dejar bien a las claras que su objetivo sigue siendo el ascenso de categoría, aunque sea por la puerta de la promoción.

El Granada llega a Huesca con necesidad de darse un chute de moral, más aún después de lo ocurrido la semana pasada, cuando se le escapó un par de puntos que tenía prácticamente en la buchaca en el choque ante la Cultural Leonesa. Fue un duro golpe que urge una respuesta rápida. Concretamente, hoy mismo en la ciudad aragonesa.

Auque desde la entidad rojiblanca se insiste, con razón, en que hay que ir paso a paso, la realidad es que quedan pocas jornadas y que el resultado de hoy influirá en lo que está por venir: a corto plazo, un Rayo Vallecano que ha puesto la directa hacia la Primera División. Además, es más que probable que también esté en juego el futuro de Pedro Morilla al frente del primer equipo del club granadinista.

Además de la baja por lesión de Raúl Baena, el entrenador del Granada no podrá contar con el lateral Víctor Díaz y el delantero Joselu, ambos sancionados -el primero por ver la roja directa ante la Cultural y el segundo por cumplir el ciclo de cinco amarillas-, aunque sólo el primero ha sido titular en los últimos enfrentamientos.

El lugar de Víctor Díaz en la banda derecha lo ocupará Quini, mientras que todo apunta a que el resto del equipo que Morilla ponga en liza en Huesca será el mismo que el de la pasada semana ante la Cultural, con la única duda de la posición de Kunde. Si el camerunés acompaña a Montoro en el doble pivote, en la media punta será titular Espinosa o el peruano Sergio Peña. Si Kunde es el enganche del equipo, el elegido para completar la medular granadista será Alberto Martín.

En frente, el Granada tendrá un Huesca que ha perdido un poco de fuelle después de una primera vuelta espectacular. Aún así, los oscenses afrontan el choque de hoy tras ganar 2-4 en Tenerife y se mantienen en la lucha por el ascenso directo con el Rayo Vallecano y el Sporting, por lo que los oscenses afrontarán el choque concienciados de que los tres puntos son vitales en sus aspiraciones y se les supone un plus de motivación.

El entrenador del conjunto oscense, Joan Francesc Ferrer 'Rubi', tiene a toda la plantilla a su disposición y no se espera que haga muchos cambios respecto al último partido.

La duda principal puede estar en saber quién acompañará al colombiano Cucho Hernández, aunque es probable que vuelva al equipo titular el argentino Chimy Ávila, que se perdió por sanción la última jornada y que es fundamental para el técnico azulgrana, tanto en la salida del balón como en la recuperación de balones y ante la portería contraria.

Otro interrogante en la escuadra aragonesa puede estar en si Vadillo jugará de media punta y Sastre se quedará en el banquillo ante el buen momento de Moi Gómez, que apunta a ser el director del juego del equipo.

Por lo tanto, hoy se miden dos conjuntos que, aunque aspiran a estar en Primera la próxima temporada, han llegado a estas alturas de la competición con los roles intercambiados, pues se esperaba algos menos de los locales y mucho más del Granada.

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