Eibar-Granada CF | El Marcaje

Quini no deja notar la inactividad

  • El lateral vuelve a ser titular con el Granada CF más de un año después y cumple actuando en ambos costados

Quini camina, empapado, sobre el césped de Ipurua. Quini camina, empapado, sobre el césped de Ipurua.

Quini camina, empapado, sobre el césped de Ipurua. / LOF (Eibar)

Es difícil adivinar una gran actuación cuando tu última titularidad en LaLiga data de hace más de un año (el siete de diciembre de 2019). Joaquín José Marín, ‘Quini’, tristemente castigado por las lesiones en su periplo nazarí, rompió con las expectativas creadas en torno a su regreso al once inicial del Granada y completó, frente al Eibar, un gran choque en el que le tocó bailar con la más fea.

Notorio

Su inicio de partido, como si de una premonición se tratase, dejó entrever lo que sería una gran primera parte. Ni siquiera había pasado un minuto desde el comienzo cuando ya había colgado su primer centro al área. Luis Suárez, que fue el receptor, no consiguió encontrar la portería de Dmitrovic.

Pese a su notoria contribución ofensiva, Quini fue uno de los protagonistas del primer periodo por su constante duelo con Bryan Gil, uno de los futbolistas más en forma del campeonato. El zurdo, un hueso duro de roer, puso a trabajar al cordobés con incesantes internadas por banda buscando envíos al área. El lateral del Granada CF se pasó gran parte del duelo persiguiendo a Gil por todo el terreno.

De más a menos

Su gran marcaje al extremo armero quedó en segundo plano después de la reanudación tras el descanso. Un penalti de Yangel Herrera que detuvo Rui Silva otorgó a Bryan Gil la posibilidad de hacer el 1-0. Por detrás en el marcador, Diego Martínez cambió de banda a Quini buscando más profundidad por el costado zurdo y dio entrada a Víctor Díaz para ocupar el flanco derecho.

Desde la izquierda y con un lapidario 2-0 en el marcador, su rendimiento bajó considerablemente. El Granada CF, bajo de moral, se tuvo que conformar con defender las acometidas de un crecido Eibar y el cordobés, como consecuencia, no pudo prodigarse hasta línea de fondo en labores ofensivas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios