Mundo

Sarah Palin niega haber influido con sus palabras al atacante de Arizona

  • Dice que sus palabras fueron sacadas de contexto por sus críticos y por los medios de comunicación.

La ex candidata presidencial republicana Sarah Palin acusó a los medios estadounidenses de perpetrar un "sangriento libelo" por vincular el atentado del sábado contra la congresista demócrata Gabrielle Giffords con la retórica violenta de los derechistas como ella.

En un vídeo la política conservadora dijo que la retórica relacionada con las armas de fuego que empleó en la campaña para las pasadas elecciones legislativas fue sacada de contexto por sus críticos, quienes dijeron que incitó a la violencia política contra sus adversarios. "Como dije mientras hacía campaña por otros en marzo pasado en Arizona durante unas primarias muy calientes, sabemos que la violencia no es la respuesta. Cuando 'tomamos nuestras armas' estamos hablando de nuestros votos", afirmó.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos en Washington se reunió en una sesión especial para debatir acerca del atentado, mientras que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, participó en el funeral de las seis víctimas en Tucson, en Arizona, la ciudad en la que se registró el ataque.

Palin, considerada una posible candidata a la Casa Blanca en 2012, fue duramente criticada tras el atentado del sábado en el estado norteamericano de Arizona. En uno de sus pósters de campaña se veía un mapa de Estados Unidos en el que los distritos demócratas, incluido el de Gifford, estaban señalizados con el punto de mira de un rifle. "Hemos diagnosticado el problema", urgía a los votantes en ese entonces. "Ayúdennos a recetar la solución". En otra famosa declaración, recomendó a sus seguidores seguir atacando a los demócratas. "No se retiren, ¡recarguen!".

Palin insistió en que sus palabras no tuvieron efecto en Jared Lee Loughner, el hombre de 22 años acusado del ataque. Seis personas que se encontraban en el lugar murieron y otras 14 resultaron heridas. La política describió a Loughner como un criminal "trastornado, aparentemente apolítico" y dijo que primero se quedó "perpleja" cuando la señalaron por su retórica, pero que ahora está triste por las "declaraciones irresponsables de gente que intenta repartir culpas por este terrible acontecimiento". "A horas de la tragedia, los periodistas y expertos no deberían crear sangrientos libelos que sólo sirven para incitar al odio y la violencia que pretenden condenar", afirmó.

Sus declaraciones se producen un día después de que Loughner hiciera su primera aparición pública ante una corte federal acusado del asesinato de dos funcionarios federales -un juez y un miembro del equipo de Giffords- y tentativa de homicidio de otros tres. Además, afrontará cargos adicionales ante el sistema legal de Arizona por las otras cuatro muertes. Mientras, Giffords se encuentra algo mejor. Los médicos pudieron reducir los calmantes y dijeron que reacciona mejor a los estímulos exteriores.

La sesión en la Cámara de Representantes fue por momentos muy emotiva. "Nuestros corazones están rotos, pero nuestro espíritu no", dijo el presidente de la Cámara, John Boehner, visiblemente conmovido. Por su parte, el líder de la mayoría republicana, Eric Cantor, describió el atentado como "un ataque al corazón de la democracia". Previamente habían sido canceladas las sesiones parlamentarias normales para toda la semana.

Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó como "extremismo" el sangriento ataque en Arizona. Siempre que un debate político o una insatisfacción política deriva en violencia, se trata de extremismo, independientemente de que los autores sean grupos como Al Qaeda o ideológos de derechas o izquierdas. "También nosotros tenemos extremismo", sostuvo la secretaria de Estado durante una visita a la universidad en Abu Dhabi.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios