Acto

La Academia de Buenas Letras reconoce al Patronato García Lorca

  • El fallecido Fernando Alguacil también recibe el Premio Francisco Izquierdo 

  • Miguel Arnas leyó discurso de ingreso

La Academia de Buenas Letras reconoce al Patronato García Lorca La Academia de Buenas Letras  reconoce al Patronato García Lorca

La Academia de Buenas Letras reconoce al Patronato García Lorca / David López

La Academia de Buenas Letras de Granada abrió ayer su curso académica 2019-2020 con una apretada agenda en la que se procedió a la entrega del XV Premio Francisco Izquierdo y la recepción como académico supernumeario de Miguel Arnas Coronado.

El solemne Paraninfo de la Universidad, en la Facultad de Derecho, acogió el acto, en el que se entregaron las distinciones: como institución, este año el premio ha recaído en el Patronato Cultural Federico García Lorca, organismo que gestiona el funcionamiento de la casa natal del poeta en Fuente Vaqueros y dependiente de la Diputación de Granada; y de manera individual, al poeta, narrador y dramaturgo, Fernando Alguacil, fallecido recientemente.

La velada se abrió con el discurso de Arnas, Mi historia, algunos datos que recordar quisiera, en la que el nuevo académico habló de la vida literaria del narrador y poeta y de sus iniciaciones en estas artes, tras la que se procedió a la entrega de distinciones.

El jurado –compuesto por los académicos José Luis Martínez Dueñas (presidente), José Gutiérrez (vocal), José Rienda (vocal), José Ignacio Fernández Dougnac (vocal), y Virgilio Cara (secretario del jurado)– quiso recocer la labor de la institución creada en 1986 y dirigida durante dos décadas por el escritor Juan de Loxa.

El Patronato Cultural Federico García Lorca “ha continuado su labor ampliando su actividad con la creación en 1998 del Centro de Estudios Lorquianos, lugar de referencia para investigadores y estudiosos de la vida y la obra de García Lorca”, según reza el acta del jurado.

Además, ha impulsado “una programación de actividades dirigidas a difundir la riqueza del escritor, a lo que se suma la puesta en marcha y el mantenimiento de la biblioteca del Centro, que reúne una amplia e interesante colección bibliográfica”. “Este fondo, muy especializado en la obra y vida de Federico García Lorca, acoge también una importante sección dedicada a otros miembros de su generación y de la vida cultural y política de su época”, agregan.

Así, el “archivo que la acompaña está dividido en varios fondos o colecciones, entre las que destaca la colección de manuscritos, cartas y dibujos de Lorca, así como obras de algunos de sus contemporáneos como José Caballero, Dalí, Gregorio Prieto, Benjamín Palencia, Manuel Altolaguirre…, programas y carteles de teatro, fotografías, material fílmico y sonoro, prensa, etc”. Además, destacan que “se trata de un archivo abierto, porque continuamente hay nuevas incorporaciones, procedentes de donaciones y compras”.

En cuanto al premio personal, lo recogió a título póstumo Fernando Bondía pero el académico José Gutiérrez destaca que no se concedió a título póstumo porque estaba decidido con antelación al fallecimiento.

Del “dramaturgo, poeta y narrador”, dedicado “profesionalmente al comercio del arte y de las antigüedades, así como al diseño escenográfico”, el jurado destaca que “fue el teatro, en sus diferentes facetas, la primera y más decisiva vocación que mantuvo a lo largo de su vida”.

“En 1960, por su obra teatral La habitación, recibe el premio Pedro Antonio de Alarcón, época en la que trabaja como actor bajo la dirección de José Martín Recuerda en obras como El engañao y El teatrico de Don Ramón del propio Martín Recuerda, La sangre de Dios, de Alfonso Sastre, y Las sillas de Eugène Ionesco”, explica el jurado.

“Una vez que Martín Recuerda abandona Granada, Fernando Alguacil funda El Partal Grupo de Teatro, un colectivo universitario que él mismo dirige. Entre sus montajes figuran Fedra, de Miguel de Unamuno; y Doña Rosita la soltera, de Federico García Lorca. En los años 70 colaboró activamente con el grupo granadino de teatro Aula 6, en tareas de actor y como escenógrafo”.

También destaca su larga producción, con “una importante obra inédita, tanto poética como narrativa y teatral". Publicó los poemarios Cuerpo de amor (1978); Sorprendida memoria (2006), El jardín interior (2011); y De lo que amé (2017); el cuento María Isacia (1981), y la obra teatral ya mencionada, La habitación, obra incluida en el volumen Teatro (Granada, Asociación Cultural Corral del Carbón, 2007).

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