Actual

Arizona emigra al Alhambra

  • Histrión Teatro regresa al escenario de la calle Molinos con una reflexión sobre las fronteras y los límites personales Juan Carlos Rubio es el autor del texto teatral, que también dirige

Arizona es "una reflexión sobre las fronteras, la migración, la estupidez humana y los límites de su manipulación, además de ser un tragicómico retrato del alma de dos seres humanos perdidos en el desierto de la vida". Así definió ayer la delegada de Cultura, Ana Gámez, la última propuesta de Histrión Teatro, que podrá verse este fin de semana en Granada.

Juan Carlos Rubio como autor del texto y director ofrece una reflexión sobre una frontera que no sólo está en Arizona, también está aquí, en Ceuta, en Melilla, en cada ciudad, "en cada muro que se levanta para impedir que un ser humano acceda a una vida mejor", tal y como señala la propia compañía.

Con esta carta de presentación, Histrión -una de las referencias indiscutibles de la escena dramática andaluza- presentará ante el público del Teatro Alhambra del 11 al 13 de diciembre este espectáculo sobre la dura realidad de las fronteras que ya ha podido verse en México, Argentina, Cuba y Grecia, y que recibió la mención de honor del Premio de Teatro Lope de Vega 2006 y el Premio Fatex Raúl Moreno 2006.

"Con una iconografía y una estética propias de la Norteamérica de los 50, Arizona va mucho más allá, ya que pretende ser una reflexión sobre todas las fronteras del mundo, sobre la división de territorios mas allá de los derechos humanos", explicó Gámez, que detalló que esta obra se inspiró en los controvertidos 'minutemen' americanos, un grupo de ciudadanos estadounidenses organizados para disuadir e impedir las travesías de indocumentados por la frontera de Estados Unidos y México.

Arizona cuenta como George y Margaret deben defender sus fronteras. Los vecinos están ahí, acechando, esperando a cruzar al mínimo descuido. Pero, cuando Margaret comienza a hacer demasiadas preguntas, la comedia musical que era su vida se torna una salvaje tragedia.

Gema Matarranz y David García-Intriago dan vida a Margaret y George, una pareja que forma parte del colectivo 'minutemen' y mientras vigilan a los vecinos y reflexionan sobre las fronteras llevan a los espectadores a cuestionar sus propios conceptos sobre los límites.

La actriz es uno de los rostros más populares de la escena granadina, que muchos espectadores todavía asociarán a Juana la Loca en uno de los últimos montajes de la compañía: Juana, la reina que no quiso reinar, que alcanzó gran éxito entre el público granadino. Le acompaña David García-Intriago, más conocido por sus trabajos en series de televisión y cine,

Por su parte, Juan Carlos Rubio atesora una trayectoria en la que cuenta con el Premio Lope de Vega de Teatro 2013 y los premios HOLA y ACE recibidos en Nueva York, al que se sumó recientemente el Premio Andalucía de la Crítica.

Con este espectáculo, Histrión continúa en la senda recorrida con Los Corderos, Traición y Teatro para Pájaros, donde el teatro constituye el ojo social de la compañía a través de textos comprometidos y perturbadores que sumergen al público en la experiencia única que proporciona el teatro en estado puro desde la mínima distancia entre escena y espectador.

"Ojalá que algún día todas estas historias de 'vecinos vigilando a otros vecinos' no sean más que un lejano y cruel recuerdo de tiempos en los que el hombre pensaba que para reflexionar no había nada más adecuado que tener una pistola en la mano. Por soñar que no quede", manifestó ayer la productora de la obra, Nines Carrascal.

El director del Teatro Alhambra, Mariano Sánchez Pantoja, adelantó también una sorpresa: la función de mañana contará con la presencia de Juan Carlos Rubio, que participará en un encuentro con los espectadores tras el que "la aridez del desierto de Arizona terminará teniendo el sabor salado del mar Mediterráneo". Un encuentro que servirá de celebración para el 22 cumpleaños del Teatro Alhambra.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios