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El Cascamorras: una danza de tinta y vida

  • El artista contemporáneo Frederic Amat lleva la fiesta a "la orilla del arte" en su nueva exposición en el Centro Lorca donde mezcla fotografía y artes plásticas

El Cascamorras: una danza de tinta y vida El Cascamorras: una danza de tinta y vida

El Cascamorras: una danza de tinta y vida

Hace unos años, el artista Frederic Amat, al tener noticia del Cascamorras en Baza y Guadix, quiso vivir de cerca esta celebración ancestral. Declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 2013, reúne cada año una multitud de jóvenes que suben a lo alto de un cerro y se embadurnan con una tintura negra como petróleo de la cabeza a los pies. De pronto, movidos por la presencia del Cascamorras, descienden la loma a la carrera con sus cuerpos ennegrecidos. Cuenta el creador barcelonés que registrar con su cámara esos "seres festivos y entintados en Baza" le ofreció "una amplia constelación de imágenes". Tiempo después, Amat intervino sutilmente con pintura negra las fotografías para, en palabras suyas, "sugerir la trayectoria de un movimiento, enmarcar un rostro, subrayayar un rastro y enaltecer la danza de la tinta con la tinta en un diálogo de epidermis oscuras".

Como resultado de la "coreografía entre la imagen y la mancha pictórica" de Amat nace Baza, una exposición fotográfica que puede verse hasta el próximo 12 de noviembre en el Centro Lorca. La muestra profundiza en esta "manifestación popular, festiva y antropológica" a través de 175 instantáneas completadas con el trazo -un guache negro muy mate- de este artista multidisciplinar. "Mi visión era fundirme con la pintura negra del municipio bastetano y llevar la fiesta a otras orillas, la del arte y la poesía", explicó el creador en la presentación de la muestra de carácter contemporáneo.

La obra de Amat se suma a los esfuerzos de los ayuntamientos de Guadix y Baza y de la Hermandad de la Virgen de la Piedad para mantener todo el año la presencia del Cascamorras, que aspira a ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El pintor y diseñador catalán tiene una gran vinculación con la ciudad de Granada gracias a su especial admiración por la figura y obra de Federico García Lorca, pasión que ha transmitido a través de su participación en la escenografía para danza y teatro a partir de textos, entre otros de García Lorca, Beckett, Juan Goytisolo u Octavio Paz. "Hablar de mi permanente presencia en Granada es hablar de destino. Me inscribieron en la Sociedad de San Federico cuando era un niño. Ya en la juventud, un verso de Lorca me marcó: "Entre los juncos y la baja tarde, ¡qué raro que me llame Federico!". Me apunté a una escuela de teatro y pude ir de gira con Yerma de Víctor García y Núria Espert", recordó sonriente. El creador trabajó además como escenógrafo en la versión de El Público de Lluis Pasqual, estrenada en el Piccolo Studio de Teatro de Milán el 12 de diciembre de 1986 por el Centro Dramático Nacional en coproducción con el Piccolo teatro di Milano y el Theatre de l'Europe de París.

El creador se ha convertido en uno de los artistas españoles contemporáneos con mayor presencia en el panorama nacional e internacional, cuya obra ha estado presente en el último año en el Museo Thyssen de Madrid, con La escena pintada; en la Pedrera, con Zoótropo, Barcelona, o en el teatro de la Zarzuela de Madrid, donde ha participado en la escenografía para la ópera barroca Iphigenia en Tracia. A su vez, ha diseñado la exposición García Lorca en escena para la fundación suiza Jan Michalski.

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