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Espléndido comienzo

En una noche intempestiva, de nubes negras y ventolera, dio comienzo la noche del pasado viernes, una edición más del Festival de Teatro de Humor de Santa Fe. Si la noche no acompañaba fácilmente para salir de casa, era cómplice perfecta para asistir a un espectáculo que sostiene su trama sobre humores negros y aires apocalípticos, salidos del cómic, sí, pero recurrentes porque son parte de la vida cotidiana.

En prosa o en verso, en palabra o música a ritmo de reggae, rumba, fandango, jazz, tango o rock, dicen del mundo que se irá al carajo, los integrantes de la compañía Ron Lalá. Es asombroso, sorpresivo, que a la muerte y al afán de aniquilación le echen tanto cante y poesía.

Mundo y final, el espectáculo, puede ser bien una suerte de exorcismo vitalista que se ríe de la pérdida, el fracaso, la ley del más fuerte, los cuerpos de seguridad, la autocomplacencia del pobre neurótico en su propia lástima, el imperialismo y la destrucción propias de los villanos de cómic tan próximas a la política internacional, la debilidad de pensamiento que anula a derecha e izquierda en un centrismo radical. Un espectáculo, a fin de cuentas, con una rica dramaturgia y una diestra espectacularidad.

Mundo y final es, como otros espectáculos de humor, una sucesión de sketches -bien hilvanados en esta ocasión- de comienzo un tanto plano pero que sorprende conforme avanza y despliega todo el arsenal que contiene una buena partitura escénica creada por y para un cuerpo de cinco intérpretes versátiles, precisos e impecables en el gesto, el movimiento, el ritmo, la dicción. La fuerza de la pieza, que es también la de los intérpretes en escena, se deba en gran parte a que hablamos de una creación colectiva y propia que es siempre una rara avis con la que se atreven pocos. La solidez de la palabra y el buen pulso musical son producto de esta feliz formación, este grupo que aglutina a profesionales de la palabra -entre ellos hay un Premio Hiperión de poesía- la música y la interpretación. Animales escénicos todos que igual ejecutan un cuadro flamenco que canta fandangos a la estrella fugaz, como bordan en verso la escena del único rey del universo.

Durante dos fines de semana consecutivos la programación del Festival de Teatro de Humor de Santa Fe ofrece una de las citas obligadas para con el teatro y el saber pensar que habita siempre en el humor. A Alfonso Alcalá, que se despide de la dirección artística, agradecerle precisamente eso, su trabajo y saber para y con el Teatro.

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