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Greg Kinnear, cara a cara con el cielo

  • El actor que interpretó al peculiar padre de 'Pequeña Miss Sunshine' protagoniza la película 'Heaven is for real'

Justo a tiempo para la Semana Santa, el éxito editorial de Heaven is for Real se convierte en una película protagonizada por Greg Kinnear, quien encarna "sin dogmas ni sermones" a Todd Burpo, el pastor cuyo hijo aseguró, tras una complicada operación, haber visitado el cielo. Heaven is for Real, que se estrena en Estados Unidos este miércoles, es la historia de Colton Burpo, un niño de tres años que, tras ser sometido a una cirugía de emergencia y haber estado clínicamente muerto, vuelve a la vida con nuevos conocimientos, como que ha visto a su abuelo fallecido o sabe que su madre tuvo un aborto, lo que le hace concluir que ha estado en el cielo.

Y el primero que tenía reticencias a la hora de protagonizar una película sobre un tema tan delicado era su protagonista. "Estaba preocupado por el hecho de que, teniendo en cuenta que el protagonista es un pastor, la película fuera demasiado dogmática o fuera directamente un sermón", explica Kinnear en una entrevista.

El actor, que fue nominado al Óscar por encarnar al vecino homosexual de Jack Nicholson en Mejor...imposible, y fue el heterodoxo padre de Pequeña Sunshine o la narcisista estrella del culebrón en Persiguiendo a Betty, se tranquilizó cuando leyó el guión de Randall Wallace, con quien ya había trabajado en Cuando éramos soldados y que escribió Braveheart. "Randall ha evitado toda etiqueta de cine religioso y ha elaborado la historia de manera muy accesible, muy honesta, muy bonita. La historia de una familia de un pueblo que vive una situación sumamente extraordinaria", resume Kinnear, quien comparte reparto con Kelly Reilly, que interpreta a su esposa, o Margo Martindale y Thomas Haden Church.

Kinnear (Indiana, 1967) había permanecido ajeno al éxito editorial de Heaven is for Real, escrito por su personaje, Todd Burpo, y Lynn Vincent, y que alcanzó el número uno en la lista de ventas del New York Times.

Sobre la cinta, asegura que "llamarla una película sobre la fe es muy impreciso. No conozco a nadie, no importa si es ateo, cristiano o musulmán, que no se haya preguntado qué pasa después de la muerte", asegura. "Lo que era realmente interesante de esta historia es que Todd Burpo era un pastor y tiene un conflicto de fe, no por dudar que todo lo que ha estado predicando, sino el de darse cuenta de que todo lo que ha estado predicando sí es verdad y está sucediendo ante sus ojos. Eso es lo que realmente le sobrecoge", asegura.

Desde entonces hasta ahora, Kinnear ha llevado una de las carreras más atípicas de Hollywood. Después de su fallido envite al estrellato con la nueva de versión de Sabrina realizada por Sidney Pollack, el actor decidió ir por el camino de lo poco convencional. Sacó su lado más oscuro en Desenfocado, de Paul Schrader, "una película que ahora nadie pagaría"; se metió en la acción autoparódica de Mistery Men junto a Ben Stiller.

Fue escatológico en Pegado a ti, de los hermanos Farrelly; triunfó en el cine independiente con Fast Food Nation y, sobre todo Pequeña Miss Sunshine, y hasta se metió en la piel de un presidente de Estados Unidos en The Kennedys, la miniserie con la que optó al Emmy.

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