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Maika Makovsi actúa en el Centro Lorca con su espectáculo más 'íntimo'

  • La música mallorquina presenta su último trabajo 'Chinook Wind' a las 22 horas dentro del ciclo Granada Experience

'Chinook Wind', su úlitmo disco lo compuso a lo largo de cuatro años. 'Chinook Wind', su úlitmo disco lo compuso a lo largo de cuatro años.

'Chinook Wind', su úlitmo disco lo compuso a lo largo de cuatro años. / g. h.

Maika Makovski tiene tanta mezcla en su sangre como matices en su sonido. Ecléctica, la mallorquina huye de etiquetas ya que lo primero es siempre, ofrecer buena música. Testigo de esta 'buena fama' que le precede será esta ciudad que asistirá a un peculiar directo enmarcado dentro del ciclo cultural Granada Experience.

El concierto será está noche a partir de las 22 horas en el Centro Lorca. Con este espectáculo Makovski da vida a su último trabajo, Chinook Wind. Este encuentro promete porque, como ella misma menciona, es una gira distinta a las otras ya que se trata de tocar "en lugares muy exquisitos, tocamos menos que en otras giras pero con todo los beneficios de ello". Esta no es la única peculiaridad del directo, es la primera vez que la artista gira con un cuarteto de cuerda y dice, lo está disfrutando mucho y le está sirviendo para "coger energías para poder dar un par de guitarrazos de pie". Esto tiene sentido: pese a ser un disco acústico, Makovski le imprime rock and roll en las distancias cortas. "De hecho el directo es muy distinto porque hay muchos arreglos que no están en el disco y por supuesto, el rock es mi hábitat natural así que tiendo a dar una energía mucho más vital cuando recibo la energía del público.

Este disco nació tras cuatro años de retiro. Dato que contrasta con la figura de la artista, dada hasta ahora a ser bastante prolífica. De esta espera comenta que han nacido muchísimas canciones, tantas que tras una primera criba tenía 35, luego 18 y de esas se quedaron con las 10 del disco. "Son composiciones que para mí han resistido el paso del tiempo, y eso es algo a lo que doy mucho valor, que sean fuertes", añade convencida.

Esta gestación tan larga se produjo por muchos factores, el primero de ellos porque "para sacar un disco tienes que tener estabilidad" y ella cuenta que tuvo "un par de reveses profesionales", además de que la artista ya intuía que necesitaba un cambio de sonoridades y modo de vida.

Así, esta mujer que empezó a tocar en vivo a los catorce años y atesora siete trabajos discográficos, explica que viajó mucho lo que le permitió adentrarse en experiencias vitales y comenta como de soslayo que se enamoró por primera vez. Así todo lo alcanzado "no hubieran sido compatibles" con un disco y una gira, comenta. Entre unas de las 'aventuras' de ese proceso, Makovski, narra con especial interés el viaje al país de su padre, Macedonia, donde pudo conocer a su familia y dice, "se llegó a sentir parte de ella también".

De aquella patria paterna se trajo consigo sobre todo asombro, "no se puede escuchar la música macedonia y ponerse a tocarla como si tal cosa porque es muy distinta". Ella que se ha criado en Estados Unidos y en ambientes muy sajones, por lo que le costó salvar la dificultad de la música macedonia, ya que "la mayor complicación de la sajona es un 3x4".

La hiperactividad de Makovski parece que ha vuelto a resurgir. Tras cuatro años 'contemplativos' hace unos meses anunció dos nuevos discos y una banda sonora de película. "Tras esta gira tan tranquila y tan bella me he podido cargarlas pilas otra vez", esta es la razón dice la llegada de estos nuevos proyectos. En cuanto a los trabajos, dice que siempre los aborda como un lienzo en blanco y siempre tienen un hilo conductor aunque en la superficie no lo parezca. Con esto, confiesa que será "bastante diferente a Chinook Wind".

Maika Makovski "no se lleva del todo mal con la industria musical" a pesar de eso espera de ella que en un futuro desarrolle un criterio propio. "Veo muchísimas bandas que me alucinan y que nadie les da la atención que merecen" y lo argumenta: "creo que he escuchado la suficiente música y tengo un gusto lo suficientemente amplio para poder reconocer la calidad", sentencia.

Una piedra en el zapato de la mallorquina es "que la gente se mueva por tendencias y no por las múltiples maravillas que puede hacer sentir la música".

Así es Maika Makovski, especial como su trabajo. Cálida y tranquila en las distancias cortas y sobre todo, segura de lo que ofrece, no sólo canciones, ritmos y buenas melodías, sino amor real por la música. Alejada de tendencias.

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