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Marta Menacho Una artista completa

  • Jerezana de nacimiento la artista ha demostrado aun sin terminar la carrera de Bellas Artes su enorme proyección. Su próxima exposición la lleva hasta el Guggenheim de Nueva York

Marta Menacho no ha terminado todavía la carrera de Bellas Artes pero ya forma parte de un proyecto en el Guggenheim de Nueva York. Continuamente vital e inevitablemente inquieta, "es como una artista del Renacimiento, una artista completa y multidisciplinar que está siempre alerta".

De su Jerez natal a Nueva York pasando por la galería granadina Jesús Puerto, Menacho es un nombre a tener en cuenta en el panorama artístico andaluz por su interesante proyección, como avisa el que ha sido su profesor en la Facultad Carmelo Trenado.

Para quien tenga curiosidad sobre su forma de hacer, lo que muestra en Jesús Puerto es algo así como su esencia, puesto que allí es más que nunca ella. Amante del dibujo, en La excusa perfecta personaliza su carácter fresco y ensoñador.

Delia Fernández, de la galería granadina, describe su dibujo como "un dibujo suelto y gracias al cual construye su propio mundo". A lo largo de unas cuarenta obras, la mayoría de pequeño formato y dos mayores, la artista compone autorretratos cuyo hilo conductor podría ser la vigilia.

Marta Menacho expone varias series: Para dibujar desnuda, Para retratarlo, Para robar intimidades, Para robar el sueño o Para soñar dibujando donde se hace evidente ese espíritu inquieto que la hace llevar su bloc de dibujos a casi todas partes.

"Son dibujos de trazo limpio en donde se la ve durmiendo". Uno de ellos la muestra cubierta por una colcha de vivos colores, rojos, naranjas y amarillos, que, no obstante, trasmiten una imagen de total descanso y placidez. En otras, aparecen dos figuras en donde una está en vigilia y la otra termina los trazos de la que duerme. En otra serie de dibujos, el protagonista es un chico repleto de pinzas y lápices...

Siempre alerta, como destaca Trenado, Marta Menacho "no se conforma con un trabajo bien hecho, sino que está abierta a cualquier proceso para ir amplificando y descubriendo nuevas rutas que la lleven a hablar nuevos lenguajes".

Prueba de ello es que la artista experimenta tanto con la pintura como con la fotografía. En una colectiva en Cádiz, comisariada por Trenado, y bajo el título de Propuestas desde el proceso formativo, Menacho se convirtió en protagonista con una performance donde la jerezana pintaba sobre la piel de los modelos. Una técnica a la que llegó atraída por la "intensidad del trabajo" y la urgencia de "hacer algo diferente".

Ahora en el Guggenheim tendrá la oportunidad de volver a demostrarlo.

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