Actual

Muere a los 78 años el director de orquesta Jesús López Cobos

  • El músico realizó casi toda su carrera fuera del país, aunque dirigió el Teatro Real desde 2002 a 2010

El director de orquesta Jesús López Cobos, en una imagen de archivo tomada en 2011. El director de orquesta Jesús López Cobos, en una imagen de archivo tomada en 2011.

El director de orquesta Jesús López Cobos, en una imagen de archivo tomada en 2011. / ángel díaz / efe

El director de orquesta Jesús López Cobos, que llevó la batuta ante algunas de las más importantes orquestas del mundo, falleció ayer en Berlín a los 78 años a consecuencia de un cáncer. Sus restos serán trasladados a Toro, donde nació, para recibir sepultura "con todos los honores en los próximos días". La localidad, en la provincia de Zamora, decretó ayer tres días de luto oficial.

López Cobos, que desarrolló la mayor parte de su carrera en Centroeuropa, estudió en su juventud en el Conservatorio de Madrid, y más tarde, ya en Austria, dirección coral y orquestal en la Academia de Música de Viena, donde se diplomó también en composición. También era licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutente.

Debutó en Praga como director sinfónico y en Venecia como director de ópera con La flauta mágica. En 1971 entró en la Ópera de Berlín, donde fue director general de Música desde 1981 hasta 1990. Con la compañía alemana viajó a Washington y Japón, donde dirigió la primera representación completa de la ópera wagneriana El anillo del nibelungo. Hizo su primera actuación en Los Ángeles y Londres con sus respectivas Orquestas Filarmónicas en 1975.

Entre 1981 y 1986 fue director principal invitado de la Filarmónica de Londres, una época en la que ejerció regularmente como director invitado en grandes orquestas tanto de Europa como de Estados Unidos y en la que su nombre figuró con frecuencia en los carteles de históricos festivales como los de Edimburgo, Salzburgo, Berlín o Praga.

Regresó a España en 1984 para hacerse cargo de la Orquesta Nacional de España hasta el año 1989, aunque sin abandonar la escena internacional, ya que fue director musical emérito de la Orquesta Sinfónica de Cincinatti (1986-2001) y de la Orquesta de Lausana (1999-2000). En 2002, fue nombrado director musical del Teatro Real de Madrid, cargo en el que permaneció hasta 2010, cuando le tomó el relevo el belga Gérard Mortier no sin polémica. López Cobos demandó a la gerencia del Teatro Real y a Mortier por lo que consideró una lesión a su honor por unas declaraciones de su sucesor al periódico austriaco Kurier, en las que afirmó que el zamorano "apenas trabajaba con la orquesta" y por ello tuvieron que "echarlo". La demanda fue desestimada, pero López Cobos recurrió la sentencia.

El 22 de mayo de 2004 estuvo al frente de la Orquesta Sinfónica de RTVE y el Coro Nacional con motivo de la boda en la madrileña catedral de La Almudena de Don Felipe de Bordón, entonces príncipe, con Letizia Ortiz. Acumuló abundantes premios y reconocimientos: entre otros, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1981), Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de Francia (1996) o la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes (2001). Su discografía abarca un importante número de grabaciones -para sellos como Philips, Decca, Virgin, Teldec, Telarc, Denon, Claves o Cascavelle- de la obra de, entre otros, Falla, Ravel, Bizet, Haydn o Rossini.

Ayer, el ministro de Educación, Cultura y Deporte recordó una de sus grandes "proezas": cuando dirigió, en el Auditorio Nacional en junio de 2013, las nueve sinfonías de Beethoven en un solo día, "un esfuerzo físico y mental que todos los amantes de la música le agradecimos", afirmó Íñigo Méndez de Vigo. "Amaba su trabajo por encima de todo y sabía que el 50% de su quehacer sobre el podio consistía en explicar a los músicos su visión de cada obra, sin querer imponer", contaba ayer el director de orquesta Peter Maag. "Músicos hay muchos", dijo por su parte Beatricce Altobelli, agente de López Cobos durante 40 años, "pero él era, además, un gran señor, inteligente, espiritual y elegante dirigiendo a sus músicos". Antonio Moral, director del Centro Nacional de Difusión Musical, lamentó también la muerte -afirmó- de un "amigo generoso como pocos", pero también de un "hombre bueno que tenía una sensibilidad exquisita".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios