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La OCG toca la monumental 'Gran Misa en Do menor', de W. A. Mozart

  • La orquesta, bajo la dirección de Salvador Mas, tocará la versión que el director completó hace veinte años junto a otra pieza histórica, la 'Sinfonía Linz'

"Es, junto a la Misa en Si menor, de Bach, y la Misa solemnis, de Beethoven, uno de los tres grandes pilares de la música de los siglos XVIII y XIX". Así definió ayer el director de orquesta Salvador Mas la Gran misa en Do menor, de Wolfgang Amadeus Mozart, que la Orquesta Ciudad de Granada interpretará esta noche, a las 21.00 horas, en el Palacio de Congresos de Granada como concierto especial de Semana Santa. El programa incluye tambien la Sinfonía Linz, que Mozart compuso en tan sólo cuatro días.

La versión que la OCG, bajo la dirección de Salvador Más, y con la participación de las sopranos Ofelia Sala y Simone Kermes, el tenor Lluís Vilamajó, el bajo Pau Bordas y el Coro de la Orquesta Ciudad de Granada, ejecutará esta noche es la que el propio Salvador Más completó hace más de veinte años. Mozart dejó su Misa inconclusa y eso ha sido objeto de especulaciones durante muchos años.

"La historia", explicó Mas, "es que Mozart escribió la Misa como un ex voto (una ofrenda hecha para conseguir un favor divino) tras su matrimonio con Constanze. El padre de Mozart, un hombre mucho más sensato que su hijo, no veía con buenos ojos que Mozart se casara con ella y no dio su bendición al matrimonio. El compositor le escribió una carta diciéndole que estaba escribiendo una Misa para que todo en su matrimonio saliera bien. Poco tiempo después, Mozart y Constanze tuvieron su primer hijo, que dejaron en Viena mientras ellos iban a visitar al padre de Mozart a Salzburgo. Allí se interpretó la Gran Misa en Do menor, pero no sabemos quién o cómo se interpretó. A su regreso a Viena, descubrieron que su primer hijo había muerto. Tal vez Mozart, y es una opinión personal, ya no quiso volver a acercarse a la obra para completarla para no recordar el dolor que había supuesto la muerte de su hijo, algo por otra parte muy habitual en el siglo VXIII. Muchas de las partes quedaron como esbozos".

Mas, que encuentra que la OCG está de un "modo fantástico ahora", comentó que había completado las partes instrumentales del Credo y las partes vocales del Sanctus. "Fue, más que nada, un trabajo artesanal", señaló.

Respecto a la Sinfonía Linz, Salvador Mas explicó que, encontrándose Mozart en esa ciudad, supo que en unos días habría una 'academia' (concierto) y que no tenía ninguna sinfonía suya en su equipaje. "Le escribió a su padre diciendo que escribiría una". La realizó en cuatro días.

"Creó una obra absolutamente jovial, pero con sus partes de melancolía. Lo hizo con su premisa de siempre: que debía ser una música que agradara a los profanos y fuera apreciada por los expertos. El manuscrito no tiene ni una sola corrección".

"Yo creo que Mozart hoy es una pieza indispensable en la cultura universal. El mundo era de otra manera antes de que Mozart naciera". El director confesó que considera al genio de Salzburgo como su "compositor favorito". "Para mí, completar las partes que faltaban de la Gran Misa en Do menor fue un placer y también una lección de humildad, porque te das cuenta de todo el conocimiento que necesitas".

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