literatura y arte | el autor de 'Yerma' es objeto de reediciones y muestras

El amor 'oscuro' de Lorca, al desnudo

  • La editorial LGTBI La Calle publica una reedición de los sonetos del poeta ilustrada con imágenes llenas de la sensualidad y el erotismo que en su día fueron censurados

Las ilustraciones del gaditano Francisco Ascencio tratan de mostrar el deseo que esconde la obra lorquiana desde una interpretación llena de color. Las ilustraciones del gaditano Francisco Ascencio tratan de mostrar el deseo que esconde la obra lorquiana desde una interpretación llena de color.

Las ilustraciones del gaditano Francisco Ascencio tratan de mostrar el deseo que esconde la obra lorquiana desde una interpretación llena de color. / ilustraciones: Francisco Ascencio

Hay tantos Lorcas como uno quiera mirar. Desde el comienzo de la democracia del 78, en el momento en que el autor granadino comenzó progresivamente a dejar de ser un tabú, las ediciones y reediciones en torno a su obra, su biografía, sus amistades y sus preocupaciones, ya fueran amorosas o estéticas, coparon las estanterías de cada librería del país. Aún hoy día, cuando han pasado más de 80 años desde la muerte del poeta, siguen apareciendo miradas y también reivindicaciones.

Una de ellas la lleva por bandera la editorial La Calle, dirigida por Iván Canet, que este mes ha publicado una reedición de Los sonetos del amor oscuro del poeta granadino. El sello afincado en Málaga se denomina a sí mismo como la "primera editorial LGTBI en Andalucía". Una afirmación que ya de por sí plantea un debate que haría las delicias de algunos catedráticos en teoría literaria, pero que a ojos del lector medio, al menos aquel que no esté familiarizado con este movimiento, puede parecer cuanto menos confuso. "¿Qué es la literatura LGTBI? Primero es, ante todo, literatura y como editor, le exigo la misma calidad que a la literatura llamémosla generalista, pero luego tiene unas exigencias específicas como puede ser la de contribuir a la visibilidad y a la normativización del colectivo. Lo que buscamos es esa literatura que colabora en esta reivindicación, pero no centrándonos sólo en la trama o en el contenido, sino en el trasfondo de la obra", apunta Canet.

"Lorca es primero poeta y luego todo lo demás; es universal", destaca el editor de la reedición

Ejemplos hay muchos, parece. Probablemente, si pensamos en la obra del escritor americano Truman Capote, veremos características que nos hagan pensar en un género propio con su propia idiosincrasia. Pero si vamos más allá de los referentes clásicos, la interpretación se muestra como definitoria a la hora de entender cualquier obra. "Esta es nuestra propuesta, un Lorca al que si bien es verdad que hay que contextualizarlo, en su época y en sus circunstancias personales, al que también se le puede comprender desde la férrea defensa de la tauromaquia, de las costumbres y las tradiciones, nosotros presentamos una obra que, creemos, potencia el color, la vitalidad y, sobre todo, el amor, en todas sus formas, desde otra lectura que quizás no se ha dado tanto", explica el editor de La Calle.

Pero Federico no era un autor fácil de etiquetar, prueba de ello es la apropiación cultural a la que se ha sometido su obra, que lejos de ser un hecho negativo, explica la riqueza de significados que su literatura atesora y que lo hacen ser prácticamente atemporal. Si recitásemos los primeros versos de la Aurora de Nueva York, escrito en 1930, a una víctima del atentado a las torres gemelas en 2001, probablemente lloraría desconsolada. Y es que Lorca, reivindica el director de la editorial malagueña, es "primero poeta y luego todo lo demás; es universal". En eso coincide con el difunto autor granadino, Javier Egea, que dijera aquello de "yo no soy un poeta comunista, sino un comunista poeta". Pero la base de esta edición está, como decíamos, en la forma.

Contar a Lorca desde el arte visual es una asignatura más que aprobada por multitud de pintores, artistas plásticos o cineastas pero quizás nunca se haya hecho desde un erotismo y una sensualidad tan marcada. Sin complejos. Así lo hace Francisco Ascencio, el artista encargado de las ilustraciones de la nueva la edición de Sonetos del amor oscuro. Con su trabajo quiso, explica, "ahondar en el amor, el deseo, la pasión, intentando dar ese enfoque con respecto a aquello que está oscuro, que no deja de ser el fruto prohibido, el fruto del deseo". "Lo que él escribe tiene un valor intrínseco extraordinario. En ocasiones, en mi modesta opinión, puede que por una cuestión simbólica o canónica, no se haya ahondado en esta parte más visceral, más humana. Creo que es inseparable, lo que mueve a los autores son sus emociones, su deseo, si no no habría obra", remarca Ascencio.

La editorial malagueña inicia con esta reedición un nuevo camino en su línea editorial, según explica Canet "con la calidad como mayor reclamo", tratando de visibilizar lo que el artista gaditano más ha querido ilustrar de cada soneto lorquiano, "el fruto prohibido, ese amor escondido que parece hay miedo a mostrar", según indica él mismo. Un amor oscuro como el mismo Lorca lo denominó, que después de casi un siglo, sigue luchando por ser eso, simplemente amor.

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