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Una apuesta segura

Festival Zaidín Rock: Eskorzo + Ciclonautas + Estévez + Paters + Óscar Espín. Fecha: jueves 11 de septiembre. Lugar: Recinto de Fiestas del Zaidín. Aforo: 4000 personas.

Enterradas definitivamente -eso parece- las controversias y los rifirrafes que otros años han protagonizado el veterano festival, anoche arrancó según lo previsto la 34 edición del Zaidín Rock, el decano de los festivales españoles. Sin mayores incidencias ni sobresaltos, de modo que la mejor noticia es que no hubo noticia. Y así abrió la primera noche de rock el inclasificable Óscar Espín, un guitarrista de amplia formación y veterano de la escena tras sus aventuras con Euphorya o Voynich! y sus colaboraciones con Lagartija Nick, por ejemplo. En solitario da rienda suelta a sus inclinaciones por las estructuras complejas, y sin abandonar nunca su querencia por el metal y el sinfonismo rockista, para los que se muestra como un instrumentista más que dotado, se deja contaminar por músicas de origen clásico, cinematográfico y orquestal. Arropado por un buen número de músicos y coristas, su propuesta fue el contrapunto sesudo a la general apuesta por la evasión del resto de los componentes del cartel.

Tras Espín, tomó el escenario Paters, una macro banda formada por experimentados músicos de la provincia y capitaneados por los montefrieños Toby Rodríguez y José Antonio Hermoso Villanueva, que se entrega al funk sin contemplaciones y lo salpica con otros ritmos calientes, desde el ska a la cumbia u otras cadencias caribeñas. Con ellos llegaron los primeros bailes de la noche y con el público ya caliente le llegó el turno a Estévez, el nuevo proyecto del incombustible y entusiasta Dani Gominsky. Curtido en mil y un grupos (Sin Perdón, Sucio Frank, Stereoflex, Sugarfish, Elastic Band…) por fin parece haber encontrado el camino bueno con una apuesta personal y rodeado de algunos de sus buenos amigos, todos ellos excelentes músicos: Mati Balboa a la voz cantante, las guitarras de Isaac Zafra y Molina González alias Paco Duane, la batería de David Fernández y Raúl Bernal sobre las teclas, además del propio Gominsky al bajo. Estévez convocó a la parroquia más poppy antes de que Ciclonautas le dieran sentido al nombre del festival, Zaidín Rock. El power trío formado por el batería de Marea junto al bajista Javiertxo Pintor y el guitarra y cantante Mai Medina supuso una recapitulación de la esencia misma de lo que ha sido el Zaidín durante tantos años, rock urbano de ascendente hispano-argentino lo suficientemente sucio, desaliñado y canalla para transmitir autenticidad. ¡

El final de fiesta estaba reservado para unos incansables e inevitables Eskorzo, que subían a ese escenario por enésima vez para volver del revés a la concurrencia. Con el recinto ya bien nutrido de zaidiners dispuestos a gastar suela y compartir calimotxo, los granadinos desplegaron toda su potencia sonora y su brebaje contra el inmovilismo, con las fuerzas renovadas que otorga un nuevo disco que verá la luz la próxima semana y que los llevará de gira por media Europa. Con Camino de Fuego (Venga Music, 2014), que así se llama su nuevo álbum, el grupo vuelve en cierto modo a sus orígenes, ritmo y contundencia sin pausa, pero enriquecen su cocktail sónico en parte gracias a su anterior aventura, la incursión en el afrobeat de Fela Kuti. A su mestizaje clásico incorporan algo más de swing afrofunk, la pegada del drum'n'bass en momentos esenciales y el tumbao de las músicas caribeñas, ya sea el reggae jamaicano o la cumbia colombiana o panameña. Y sin perder la rudeza que siempre los ha caracterizado, su gen propio. Con todo ello incendiaron, una vez más, la primera de tres largas noches. Una apuesta segura.

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