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El arte de transmitir emociones

  • Lorenzo Viotti, gran promesa de la dirección de orquesta, dirige este fin de semana a la Orquesta Ciudad de Granada con un programa que incluye el proyecto 'Mosaicos de sonido'

El director de Orquesta Lorenzo Viotti en el hotel Villa Oniria.

El director de Orquesta Lorenzo Viotti en el hotel Villa Oniria. / ALEX CÁMARa.

Su aspecto elegante y un aura muy especial hacen del director de Orquesta Lorenzo Viotti un ser claramente nacido para la música y el arte. Un carisma arrollador contrasta con su juventud (25 años). Una trayectoria brillantísima lo avala como una de las grandes promesas en el mundo de la dirección de Orquesta. Es serio, disciplinado y le apasiona su trabajo.

Este fin de semana (viernes y sábado a las 20.30 horas en el Auditorio Falla) se pone al frente de la Orquesta Ciudad de Granada para dirigir un programa que incluye un proyecto muy interesante que se desarrolla en toda España y en el que la OCG también participa, impulsado por la Asociación Española de Orquestas Sinfónicas, la Fundación BBVA y la Federación Plena Inclusión.

Se llama Mosaicos de sonidos y consiste en que catorce orquestas sinfónicas y 228 personas con discapacidad intelectual o del desarrollo presentarán distintas versiones de La flor más grande del mundo, una pieza musical compuesta por Emilio Aragón basada en el cuento del mismo nombre de José Saramago. Esta obra se interpretará en catorce ciudades españolas, dentro de la programación de cada orquesta.

Lorenzo Viotti dirigirá a la OCG en esta iniciativa que le parece "magnífica porque la música sirve para eliminar cualquier tipo de barreras", comenta.

En escena estarán las personas que participan en la obra, tocando con la orquesta, integrados en la formación. Algunos usarán instrumentos no convencionales -caja, tubos sonoros que emiten una nota al girarlos o golpearlos- y otros instrumentos sencillos. Al ser una música creada a partir de un cuento, hay margen para que cada orquesta trabaje con los participantes una parte actoral, de lectura, de danza, canto o artes plásticas.

"Es emocionante llevar a cabo algo así con la Orquesta Ciudad de Granada que me parece una formación llena de calidez con la que me siento muy cómodo. Estar en contacto con 30 personas, con los músicos, y participar en algo que se hace en toda España es muy bello. La música puede ayudar no sólo en temas de discapacidad sino en problemas de comunicación" apunta Viotti.

La música de La flor más grande del mundo está compuesta por Emilio Aragón y es muy positiva, alegre y fácil de asimilar. El programa lo completa la Sinfonía num. 5 De la reforma, que Mendelssohn escribió en honor al aniversario de las confesiones de Augsburgo, la primera exposición oficial de los principios del luteranismo. Una sinfonía estrenada en noviembre de 1832, en Berlín, que en la actualidad goza de mayor fama que en vida de su autor.

Un programa muy atractivo que contiene dos obras completamente diferentes pero no incompatibles para Viotti, un músico que se mueve con facilidad por todo tipo de repertorio aunque "con el Romanticismo me identifico especialmente", comenta.

Viotti es hijo del conocido director de Orquesta Marcello Viotti, y desde niño ha crecido en un potente ambiente artístico. Sus hermanos también son músicos. "Mis padres nos dieron total libertad para elegir nuestro camino, lo que queríamos hacer", comenta. Viotti ha estudiado percusión, piano y canto porque quería tener un gran bagaje antes de dedicarse a lo que verdaderamente le apasiona, la dirección de Orquesta.

Volviendo al aspecto solidario de este concierto, la responsable en Granada del proyecto Mosaico de Sonidos es Noelia Noelia Arco Ramírez, percusionista de la OCG. "No hemos querido que se trate de un concierto extraordinario. La integración social y la visibilidad de estas personas y sus capacidades se logran mejor en un concierto ordinario", comenta. La actividad se completa con un documental y con diversos talleres de creación sonora de un año y medio de duración.

El resultado es que cada orquesta cuente con una composición distinta en cada caso según haya sido el devenir de sus talleres. "Un verdadero y único mosaico de sonido que contribuye a construir una sociedad donde las personas con discapacidad intelectual y el mundo de la música apuestan por la creación de entornos de inclusión desde el arte y los valores humanos".

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