valeriano paños. coreógrafo

"La calidad de un bailarín no se mide por los títulos académicos que tiene"

  • El artista nacido en Barcelona, pero criado en Córdoba, protagoniza 'Flamencolorquiano' junto al Ballet Flamenco de Andalucía en el Teatro del Generalife hasta el uno de septiembre

El bailarín posa en el interior del Centro Lorca aprovechando un descanso entre función y función de 'Flamencolorquiano'. El bailarín posa en el interior del Centro Lorca aprovechando un descanso entre función y función de 'Flamencolorquiano'.

El bailarín posa en el interior del Centro Lorca aprovechando un descanso entre función y función de 'Flamencolorquiano'. / carlos gil

-tiene formación en las cuatro vertientes de la danza española: baile clásico, escuela bolera, folclore y baile flamenco. ¿Un buen bailarín sólo se mide por los títulos académicos que atesora?

-No, para nada. El bailarín debe medirse a uno mismo formándose, creciendo y alimentándose diariamente para dar lo mejor de sí mismo en el estudio y en el escenario, que es la finalidad. Los títulos académicos no miden la calidad de un bailarín. Los títulos se miden con un metro para enmarcarlos y colgarlos en una pared.

Debutar con Mario Maya fue algo increíble, como hacer un máster. Tenía un concepto muy completo de la danza"Es la primera vez que hacemos un montaje íntegro sobre Lorca, y lo hemos hecho desde la admiración y el respeto"

-¿Cuál ha sido el mayor sacrificio que ha hecho para dedicarse a esto?

-Ninguno. Nunca he sentido haber hecho sacrificios. Mi vida va unida a mi profesión.

-Debutó profesionalmente en la Compañía Andaluza de Danza bajo la dirección de Mario Maya. ¿Qué significó para usted cruzarse en el inicio de su carrera con el coreógrafo cordobés?

-Fue algo increíble, como hacer un máster. Tenía un concepto muy completo de la danza. Su filosofía era que el bailaor tuviera una preparación intelectual a través de la danza, la música y el teatro para ponerla al servicio del flamenco. Maya invitó a grandes maestros de las distintas disciplinas de la danza -ballet clásico, danza española, flamenco, danza moderna- para que estudiáramos con ellos y de los que aprendí mucho como Merche Esmeralda, Goyo Montero, Ana María Bueno, Alberto Lorca, Manolo Marín, Anunciación La Toná y Manuel Santiago Maya Manolete con el que ya había estudiado antes.

-¿Qué le enseñó el granadino?

-Aprendí de su elegancia, de su estilización, de sus desplazamientos por el escenario… Estudié por primera vez con él cuando tenía unos 14 años. La última vez que me subí con él a un escenario fue hace unos 12 años. He tenido el placer inmenso de haber aprendido mucho de él. Lo respeto y admiro profundamente.

-La idea original y la coreografía de Flamencolorquiano la firman Rafael Estévez y usted. ¿Cómo empezó esta aventura?

-Aquí en Granada, en un carmen del Albaicín mirando a la Alhambra el 18 de agosto de 2014. Escribimos el título y una breve sinopsis a partir de una experiencia muy potente que vivimos. Visitamos a Pilar López en su casa-museo de la calle General Arrando y que perteneció a su hermana Encarnación López La Argentinita. Ese es uno de los puntos de partida para concebir Flamencolorquiano. Pilar siempre era muy generosa contando historias, anécdotas, datos, hablando de sus amigos, de sus inquietudes, de sus preocupaciones por su legado y el de su hermana. En los tres o cuatro encuentros que tuvimos con ella fue muy amable y cariñosa. Teníamos el concepto del espectáculo Flamencolorquiano para nuestra compañía privada Estévez / Paños y Compañía, pero al entrar a dirigir el Ballet Flamenco de Andalucía creímos que era un espectáculo idóneo para este ballet.

-¿Le impone más respeto que el montaje sea un homenaje a la figura de Lorca?

-Es la primera vez que hacemos un espectáculo íntegro sobre Lorca. Lo hemos hecho desde el respeto, la admiración más pura y una ardua labor de investigación. Antes he bailado o coreografiado algunas piezas en algunos espectáculos. El primer recuerdo que me viene es haber coreografiado un paso a dos que interpreté junto a Rocío Molina. Era el poema Muerte en el año 2004. También interpreté el personaje de La sombra de la luna en el espectáculo Romancero Gitano de Francisco Suárez, o piezas como Anda Jaleo en el espectáculo Flamenco Hoy de Carlos Saura, que coreografié junto a Estévez y del que éramos bailarines principales. También la coreografía para siete actrices en La casa de Bernarda Alba de la compañía de teatro 300 pistolas, que dirige el actor Álvaro Morte.

-En el espectáculo se bailan seguiriyas, granaínas, fandangos, bulerías y tangos, entre otros palos. ¿Hay alguno al que le tenga especial cariño?

-No. Le tengo especial cariño a todos los palos y a todo el flamenco en general.

-¿Cuál es la asignatura pendiente de los políticos españoles en materia de danza? ¿Se destina suficiente presupuesto al baile en este país?

-Muchas asignaturas pendientes: dar más sitio, visibilidad, difusión y presupuesto a la danza. Incluir la danza como actividad importante en la formación de las personas. Crear un convenio que proteja a los profesionales de la danza. Algo muy importante es que se pueda convalidar la carrera y experiencia como profesionales de la danza (bailarines y coreógrafos y docentes por cuenta propia) y los méritos artísticos y profesionales para acceder a los conservatorios a formar a los futuros bailarines. No tiene sentido que inviten a un señor o señora por ser una figura del baile a impartir clases como profesor invitado a los alumnos y a los profesores de los conservatorios, pero que ese mismo señor o señora no pueda ser profesor de ese mismo conservatorio porque no tiene un título enmarcado y colgado en una pared. También que en los canales públicos de televisión emitan programas de danza en un horario para que lo puedan disfrutar desde los niños a los adultos.

-Rocío Molina, Belén Maya, Rubén Olmo, Manuel Liñán, Rafael Amargo, Olga Pericet, Ana Morales. ¿Vive este país un momento dulce respecto al panorama dancístico?

-Siempre. En España hay genio artístico y no solamente por las personas que tienen un nombre, una visibilidad y que son cabeza de cartel. Hay un grueso de bailarines, bailaores, bailarinas y bailaoras de una calidad estupenda que trabajan duramente y con muchas inquietudes y que los que gozamos de visibilidad tenemos que apoyar. Hay que apostar por la gente anónima para darles la oportunidad que se merecen. Hay mucha calidad en el baile en nuestro país. Desde tiempos inmemoriales los bailarines y bailarinas de España han sido los más venerados en todo el mundo. Como decía el genio Antonio el Bailarín: "La danza española es única y universal, no tenemos competencia en el mundo".

-¿Se atrevería a coreografiar un videoclip de Rosalía si se lo propusiera?

-Claro.

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