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"Me encanta cuando mi cine hace llorar a hombres hechos y derechos"

  • La cineasta navarra participa estos días en Mujeres del Cine 09 y el próximo viernes presenta junto a su equipo la exitosa 'La buena nueva', una de las veinte películas españolas más taquilleras del año

Hace años, el programa Qué grande es el cine de José Luis Garci contaba sólo con contertulios -con alguna excepción al final- que fumaban como cosacos, bebían y glosaban sobre las maravillosas piernas de Sofía Loren. Ellos se lo perdieron, porque el torbellino dialéctico de Helena Taberna supera con mucho a la retórica 'carca' que inundaba mezclada con humo el programa. La directora presenta este viernes en el festival Mujeres del Cine de Granada su último trabajo, La buena nueva.

-'La buena nueva' ha sido un gran éxito de taquilla. La lástima es que en Granada no se estrenó...

-Me ha dado muchas alegrías. Se estrenó el 14 de noviembre y de las 130 producciones del año es de las veinte más taquilleras. Andalucía es una plaza rarita para el cine español y el cine independiente. Pero el viernes podremos desquitarnos porque la peli se proyecta este viernes y estaremos todo el equipo para abrir un debate con los espectadores. Espero que acuda Ian Gibson, uno de los entusiastas defensores de la película y uno de los elementos tranquilizadores cuando se estrenó. Cada película tiene un juez, y para mí fue una satisfacción el abrazo de Ian Gibson y su confesión, al día siguiente de verla, de que no podía quitarse de la cabeza la película.

-¿De esta amistad podría salir una película sobre Lorca y Dalí?

-Claro. De todas formas, lo que ha habido hasta ahora es muy peligroso. Con personajes de tanta repercusión es muy difícil no hacer una cosa patética. No me atrae de entrada, quizás sí sobre lo que sintieron, pero no una biografía.

-¿Cuáles son los inconvenientes especiales de un a mujer para hacer cine en España?

-Las directoras estamos estupendas y una mujer acaba de ganar en Berlín. Se va a quedar helado cuando le diga que el año pasado se rodaron 170 películas dirigidas por cineastas españoles de las cuales sólo ocho fueron realizadas por mujeres. Demasiada visibilidad tenemos. Me encanta cuando mi cine hace llorar a hombres hechos y derechos y despierta en ellos zonas de ternura desconocidas.

-Cuando un director trabaja con mujeres, la crítica, como elogio, suele decir: "capta perfectamente el universo femenino". ¿Puede ser la típica frase de un misógino?

-Totalmente de acuerdo. Yo amo la vida, lo masculino y lo femenino. Pero creo que el mundo será más luminoso cuando realmente estemos compartiendo el poder, y esto es también compartir la mirada en el cine. Es necesario contar el mundo en imágenes. Hay un estudio del cine español del 2000 al 2008 que pone de manifiesto que, cuando las mujeres dirigimos, los personajes femeninos son más rotundos y pelean por cosas que no sólo el amor. Sin embargo, en las cintas de hombres apenas existe la complicidad entre las mujeres, un elemento fundamental de supervivencia, las redes de mujeres.

-Estas redes quedan descritas en 'La buena nueva'...

-Sí. He pensado cómo sería la vida de estas mujeres en un pueblo de la retaguardia durante la Guerra Civil. Les quitaron todo y tuvieron que establecer una red de silencio gracias a lo que sobrevivieron.

-¿La Guerra Civil se puede convertir en un género como el western?

-Exacto. Es un género. Hay un sector de periodistas de cine que han decidido, no sé la razón, que hay muchas películas de la Guerra Civil. Por mi parte, yo divido las películas entre buenas y malas, sea el género que sea. La Guerra Civil es un material dramático excelente, con historias poderosas que permiten conocer mejor nuestra alma. Nosotros hemos sido rigurosísimos. Pero es curioso porque Álex Ugalde, que encarna al cura, es ateo. Y el que encarna al capitán de Falange es insumiso.

-¿Cómo fue el proceso de documentación?

-El cura protagonista existió en la realidad. De hecho era familiar mío y escribió un libro, No me avergüenzo del Evangelio, que se leyó mucho de manera clandestina en el País Vasco. Me impresionó saber que la Iglesia oficial había apoyado el levantamiento de Franco llamándolo 'Santa cruzada'. Tuñón de Lara dijo que hubo algún obispo que dijo que no era una Guerra Civil, sino un "plebiscito armado". El descenso a los infiernos del cura protagonista es una historia hermosa, que hace reflexionar. La verdad es que gustan mis dos películas anteriores, Yoyes y Extranjeras, pero tengo especial debilidad por esta última.

-¿Observa un 'ambientillo' especial en este Mujeres del cine?

-Sí. Me parece sobre todo una gran idea que este año se haya implicado la Universidad de Granada. Es el futuro. Es fundamental que el análisis histórico y de género entre en las universidades. Me ha gustado saber que hay un grupo de mujeres de Erasmus que está aquí trabajando. Me gusta que las nuevas generaciones de mujeres no tengan techo de cristal, que puedan soñar con ser lo que le gustaría, sin cortapisas.

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