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La eterna juventud de Los Chicos del Coro

  • La formación de alumnos de Saint-Marc actúa el próximo 30 de diciembre en el Auditorio Manuel de Falla con un programa 'De cine'

Los Chicos del Coro consiguieron hace 10 años que se agotaran las existencias de kleenex con la película que catapultó a la fama a los niños cantores de Saint-Marc (Lyon). La formación regresa a Granada el próximo 30 de diciembre para presentar en el Auditorio Manuel de Falla su nuevo trabajo discográfico, De cine, un homenaje al medio que los ha convertido en los Rolling Stones de la música coral. Para este disco, con el que contaron con las colaboraciones de Sergio Dalma, Ainhoa Arteta o Diana Navarro, el director del coro, Nicolas Porte, seleccionó una serie de canciones que han sido significativas en el mundo del cine, doce temas entre los que se encuentran Somewhere over the rainbow, Singing In the rain o Desayuno con diamantes, temas que cantarán junto a los inevitables hits de la película que dirigió en 2004 Christophe Barratier.

El manager de la coral, Toni Brotons, asegura que viajar con 25 o 30 niños a punto de entrar en la adolescencia no supone ningún quebradero de cabeza porque tienen una "disciplina espartana" y saben perfectamente cómo comportarse. "Da gusto trabajar con ellos porque nunca estás preocupado por si pueden estar haciendo una barbaridad, tienen una rutina de trabajo y es muy sencillo trabajar así", asegura Brotons sobre una formación compuesta por unos 80 jóvenes que realizan una media de 120 conciertos al año. Pero Los Chicos del Coro no es una multinacional que puede tener dos formaciones funcionando en paralelo, como es el caso del Circo del Sol. Así que los niños van rotando para que la vida artística no interfiera en sus estudios. De todas maneras, aunque se queden en Lyon, ensayan todos los días una media de tres horas, con ocho docentes que enseñan armonía, solfeo, expresión corporal, instrumentos...

Con la historia y el bagaje de Saint-Marc es lógico que, cuando llega el tiempo de las nuevas matriculaciones, exista una gran demanda para cursar allí el equivalente a la ESO en España. Como anécdota, hay un chico mexicano que ha cruzado el charco sólo para poder cantar en Los Chicos del Coro. Los aspirantes a ponerse los pantalones cortos y el chaleco de lana, que son una seña de identidad como los pantalones pitillo de Lenny Kravitz, tienen que pasar unas pruebas que, según Brotons, no son demasiado exigentes "porque los responsables creen que lo más importante es que los niños tengan ganas de cantar, aunque evidentemente están los solistas, que son los más capacitados de todos los alumnos".

Ya han pasado 25 años desde que Nicolas Porte decidiera crear un coro en Sain-Marc, por lo que ya han pasado cientos de niños por la formación, con casos de algún solista que ha continuado después su carrera en solitario en éxito. En general, salen de la coral con 14 años, en plena adolescencia, pero aunque tomen otros caminos "quedan con una base musical que les acompañará el resto de su vida".

El éxito de Saint-Marc llegó con la película Los Chicos del Coro, un taquillazo en los cines y en las tiendas de discos, porque de la banda sonora se vendieron más de cuatro millones de copias en todo el mundo. A raíz de aquí el director apretó los tornillos de exigencia musical y la coral sigue grabando discos, el último un homenaje a las películas musicales, aunque también tienen en sus créditos un homenaje a los Beatles.

A nivel económico, Los Chicos del Coro es una fundación y todos los beneficios se dedican a la promoción de la música en Lyon. Pero también se invierte en la formación de los chicos, que cuentan con unas instalaciones "increíbles" a sus disposición, señala Brotons sobre una agrupación que, solo en España, ha ofrecido más de 490 conciertos.

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