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Un feliz regreso

Obras de Manuel de Falla: 'Interludio y Danza' de 'La vida breve'; 'Siete canciones populares'; 'El sombrero de tres picos' (suites 1 y 2); 'El amor brujo'. Intérpretes: OCG. Solista: Estrella Morente. Director: Juan José Mena. Lugar: Auditorio Manuel de Falla. Fecha: jueves 30 de septiembre de 2010.

Con gran alegría y entusiasmo ha recibido Granada la noticia de la reapertura del Auditorio Manuel de Falla, una de las salas de conciertos mejor diseñadas de España. Tras dos temporadas en las que ha permanecido cerrado por reformas, la esperada puesta en marcha del auditorio supuso el pasado jueves toda una fiesta de la música, deslucida quizás por algunos problemas técnicos. Para el concierto inaugural se convocaron a las principales autoridades, así como figuras de la cultura. En el escenario, como no podía ser de otra forma, estuvo la Orquesta Ciudad de Granada, bajo la batuta de Juanjo Mena. Y como invitada de lujo, la cantaora Estrella Morente. El programa estuvo dedicado por entero a Manuel de Falla, el compositor más universal de nuestro país, a quien está dedicada la sala.

Es verdad que el tiempo no perdona, y la arquitectura, por estupenda que sea, no supone una excepción. El paso de los años, unido a una situación de cierto abandono, hacían necesaria la reforma de varios aspectos tanto de la sala de conciertos propiamente como de los elementos arquitectónicos e instalaciones asociados a ella. Podemos dar por bien empleada la espera, pues el resultado es sumamente satisfactorio. La sala no ha perdido su bondad acústica; si cabe, se ha mejorado, siendo la sonoridad ahora algo más definida. En lo que a los asientos se refiere, éstos resultan cómodos y estéticamente adecuados, y el sistema de climatización parece ser más silencioso y efectivo que el que había. Aún así, lo que debe interesar al amante de la música es que nuestro auditorio sigue siendo una máquina acústica de alta precisión, proporcionando una buena escucha desde cualquier punto del mismo.

Todo lo afirmado pudimos comprobarlo en el concierto que la OCG dio bajo la batuta de Juanjo Mena. En una interpretación cuidada y muy coherente, Mena sacó el máximo partido de la orquesta y de la sala. El interludio y danza de La vida breve que abrió el programa resultó brillante y vivaz, siendo motivo de buenos comentarios y del agrado del público asistente.

Tras esta introducción, entró en escena la cantaora Estrella Morente para interpretar cuatro de las Siete canciones populares de Falla. Pese a la belleza de la voz de Estrella Morente, la interpretación estuvo empañada por unos problemas técnicos asociados a la megafonía que se instaló para amplificar la voz de la cantante. El uso de altavoces podría considerarse innecesario, dado la potencia y rotundidad de la voz de Estrella Morente, pero si se decidió utilizar la tecnología, ésta debería haber estado al servicio del arte, y no viceversa; Estrella no pudo desplegar su caudal de voz, y tuvo que conformarse con cantar una versión ahogada y tímida de estas canciones para evitar el acople continuo de la amplificación. Aún así, su versión estuvo llena de arte y gracia, dándole un carácter aflamencado muy acertado.

Sin duda, lo mejor de la noche fue la interpretación de las dos suites de El sombrero de tres picos, ballet escrito por Falla para la compañía de los ballets rusos de Diaghilev. La OCG demostró estar en un buen momento, desplegando toda su calidad e intuición estética. En una versión de manual, Mena condujo a la OCG por los distintos números con soltura y resolución, sin apenas realizar pausas entre ellos. Particular mención merece la sección de vientos, y muy especialmente los vientos madera, que interpretaron de forma sublime las partes solistas que se engarzan en el complejo entramando orquestal del ballet de Falla.

Cerrando el concierto pudimos volver a escuchar a Estrella Morente. Resueltos parcialmente los problemas con la megafonía, la cantaora se mostró más cómoda en esta partitura, interpretada con mayor libertad y soltura. El carácter de gitanería de esta obra le viene muy bien a la voz y el estilo de Estrella Morente, que bordó las partes vocales de la obra, y demostró en varios momentos que el uso de altavoces era totalmente innecesario. Pese a los problemas técnicos mencionados, podemos concluir que la reapertura del Auditorio Manuel de Falla fue todo un éxito, sobre todo si consideramos que a partir de ahora podremos escuchar música en las mejores condiciones acústicas.

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