arte

Las formas imposibles de los abismos de la mente

  • La nueva muestra de la joven granadina Cristina Capilla ofrece "un viaje de imposibles desde la conciencia hasta un destino cósmico universal"

Como viene ocurriendo desde hace más de 30 años, el Palacio de los Condes de Gabia es la estación término de los buenos artistas jóvenes de Granada que pueden ofrecer interesantes y solventes proyectos creativos. La Diputación Provincial siempre lo tuvo muy claro y la Sala Ático del viejo caserón de la Plaza de los Girones ha acogido, sin solución de continuidad, a casi todos de los muchos artistas granadinos -también a bastantes de los de fuera- que tuvieran algo que decir en el complejo universo de la creación y mostraran expectación y sentido plástico, estético y, también, artístico. En ella hemos asistido a las primeras proposiciones de esa pléyade de creadores que tanta importancia dieron al arte español de las últimas décadas de la anterior centuria y primeros años de este siglo.

Por eso, el espectador avezado sabe que el Palacio de los Condes de Gabia es el punto de destino de entusiastas proyectos de artistas jóvenes que, al menos, ofrecerán lo sugestivo y nuevo de una creación artística que está muy necesitada de posibilidades como las que, aquí, se presentan en Avisal. Este es uno de los tres proyectos seleccionados para ser expuestos en la planta superior de los Gabia y, su autora, una joven granadina, de Fuente Vaqueros, y que ya cuenta con otras actuaciones en un arte nuevo al que ella le pone un lenguaje diferente y, esto, entre tanto adocenamiento como existe, es cosa muy a tener en cuenta. Lenguaje distinto y concepto, también, novedoso en una obra que coloca, en un mismo sistema ilustrativo, dos conceptos diferentes, lo interno y su dimensión inmediata. El trabajo de la joven artista, muy bien estructurado en piezas redondas, atrapa la mirada desde el principio. Aparecen muy bien confeccionadas, con un continente, distribuido en dos planos -por tanto, la pintura parece tener vocación bidimensional o, si se quiere, la escultura adopta muchas posiciones pictóricas-, que patrocina una dimensión conceptual donde lo interno y lo externo funden sus límites. Las piezas conducen por una especie de celulario que desentraña el sentido orgánico de toda naturaleza. En este caso, Abisal parece ofrecer un viaje de imposibles desde la conciencia de cada uno hasta un destino cósmico universal. En ese periplo, la realidad pierde muchos de sus argumentos y conceptos, muchas de sus situaciones y de sus formas para adentrarse en un horizonte de imprevisible recorrido con argumentos representados por inestables formas que abren las perspectivas y potencia el poder decisorio del sentido que, cada cual, quiera ofrecer.

Capilla está en posesión de un particular lenguaje y lo ha demostrado en anteriores ocasiones

Cristina Capilla está en posesión de un particular lenguaje -que ya nos lo ha ofrecido en anteriores comparecencias- en el que todo queda supeditado a unas formas imprevisibles que recrean horizontes de imposibles y posibilitan representaciones de escenarios donde la realidad pierde su concreta identidad para traspasar los límites de lo inmediato y transitar por estancias de mediatas perspectivas. Pero, además, de estas formas absolutamente particulares -El nacimiento del yo conceptual, El ego mundicéntrico y La incubación del yo físico- en las que la propia identidad de lo humano se cuestiona, se identifica y hasta se hace metáfora de la evidencia, nos ofrece un viaje por los abismos de la mente, por los vericuetos de la conciencia, por los océanos abisales donde lo real ha perdido su patrimonio formal habitual para desencadenar nuevas posiciones extremas. Horizontes de infinita profundidad que son etapas previas a un destino final que la artista presupone en una enigmática pieza Hadal y que recrea la inmensidad imposible del cosmos.

Cuando el universo artístico se nos aparece demasiado lineal, con todo casi parecido a todo, con una apreciable falta de argumentos creativos y demasiados mínimos, nos encontramos la obra de esta artista que nos hace sentir la emoción de una obra distinta, poderosa en las maneras y juiciosa en el contenido.

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