Antonio Molero. Actor

"La función va a sobrevivir a este reparto porque tiene muchísimo éxito"

  • 'El nombre' llega esta noche y mañana al Teatro Isabel la Católica en el marco del Corpus. De la dirección se ha encargado Gabriel Olivares y de la adaptación Jordi Galcerán.

-'El nombre' arranca cuando durante una cena, una de las parejas de un grupo de amigos, da a conocer el nombre del bebé que espera. A partir de aquí comienza esta hora y media de "texto inteligente"...

-Lo que aparentemente es una cuestión muy doméstica de un grupo de amigos que se reúnen para celebrar el embarazo y demás, se va complicando, porque ese día empiezan a salir trapos sucios de todos. Empiezan por el pique de la cuestión del nombre de la criatura, pero poco a poco se va subiendo de tono y se van sacando viejas historias que esta gente tenía guardada en algún cajón.

-La crítica coincide en tres cosas, tales como "la gracia del texto", "la energía actoral", y "la firmeza de la puesta en escena", ¿son los tres pilares fundamentales?

-Sí. Se han juntado todos los ingredientes de un éxito. Un texto muy inteligente y teatralmente muy bien construido, con un ritmo que lleva implícito que casi te lleva como si estuvieras montando en un caballo. La puesta en escena hemos optado por trabajar un poco el punto de vista realista, absoluto de la función, transcurre a tiempo real en una hora y media en un escenario real. Ésta opción de Gabriel Olivares de hacerla cinematográfica, también le da una cercanía con respecto al público que los actores pues notamos, notamos esa conexión inmediatamente. ¿Del reparto que voy a decir? Creo que es el mejor que se puede tener, estoy encantado con mis compañeros.

-La obra original es de Matthieu Delaporte y de Alexandre de la Patellière, aunque de la adaptación se ha encargado Jordi Galcerán, ¿ha habido muchos cambios?

-La adaptación es una de las cosas que también muchos nos comentan en críticas. Los mismos espectadores dicen que no parece una obra francesa, en ese sentido. Porque muchas veces se nota un poco el carácter francés de las obras francesas. Todas las referencias se han cambiado para adaptarlas aquí, y todos los juegos de palabras... eso fluye de una manera magistral. Es un trabajo de Jordi Galcerán que, además que tiene mucho teatro dentro, es un gran autor y también escribe cosas suyas de gran éxito. Es un lujo tenerlo a él adaptando. Es una obra que es muy fiel a lo que es, lo que cuenta es lo que cuenta.

-En el año 2012 se estrenaba una película, dirigida por los mismos autores del texto original, que supone todo un éxito en Europa, incluso consigue dos Premios César. A la hora de enfrentarse al texto, ¿ésto le ha condicionado?

-Si soy sincero no es la primera vez que me enfrento a una cosa que viene avalada con éxito. Como todas las cosas con las que uno empieza, de menos a más, con mucha humildad, con mucho respeto... al final lo llevas a tu terreno. Leí una versión que todavía no estaba adaptada por Jordi Galcerán, era una traducción casi literal y me di cuenta que esto era un bombazo. Todavía no había visto la película. Incluso antes vi una versión en catalán, fui a verla a Barcelona, llamé a Pedro Larrañaga, el productor, y le dije: "Ésto hay que hacerlo sí o sí, es un éxito seguro". Es verdad que es una gran responsabilidad, hay que estar a la altura de las circunstancias.

-Como antes ha apuntado, en 'El nombre' comparte escenario con otros grandes actores como Amparo Larrañaga, Jorge Bosch, César Camino o Kira Miró. Teniendo cada uno una agenda bastante apretada, ¿cómo se ha podido encajar todas las fechas?

-Hubo de todo a la hora de hacer el reparto. Me pongo en la piel de Pedro y no sé cómo lo consiguió. Pero una vez que nos tuvo amarrados, enganchados, ya fuimos nosotros los que no nos queríamos soltar. Al principio uno tiene su vida, tiene su profesión más o menos en una dirección con sus proyectos, con sus cosas, y de repente, es lo que pasa siempre. Afortunadamente se consiguió cuadrar todo, porque en estos momentos no me imagino esta función con otros actores. La función va a sobrevivir a este reparto porque tiene muchísimo éxito, seguramente seguirá durante muchísimo tiempo.

-El director del montaje es Gabriel Olivares, uno de los nuevos nombres del teatro nacional, ¿cómo ha sido el trabajar con un talento tan joven?

-Era la segunda cosa que hacía con él, César Camino era el que más había trabajado con Gabriel. Da igual la edad que tengas, también es importante la experiencia. Éste hombre, con lo joven que es, ha dirigido y sigue dirigiendo muchísimo teatro, concretamente comedia. Ésto no es casualidad, la gente lo contrata porque lo hace muy bien, porque tiene un sentido del humor muy de hoy, muy actual... Sabe lo que al público le mueve por dentro.

-Aunque el gran público lo desconozca, usted tiene una larga trayectoria teatral que se ha labrado a espaldas de la televisión, ¿de dónde ha sacado ese tiempo para compaginar ambos mundos?

-Mi vida ha sido más un accidente que otra cosa. La gente piensa que yo soy un actor que viene de la tele, pero es al revés. Empecé a hacer teatro con 19-20 años, esa era mi vida y sigue siendo mi vida. No he podido dejar nunca el teatro, puedo dejar de hacer televisión y cine, el teatro es mi vida.

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