Actual

La inagotable energía musical de Roy Haynes llega al Isabel la Católica

  • Su lista de colaboraciones es interminable: Armstrong, Young, Parker, Monk, Davis...

El nombre de Roy Haynes (Roxbury, Massachussets, 1925) figura en la lista de los mejores baterías del mundo. Siempre ha estado en el ojo del huracán de la música del siglo XX y posiblemente sea hoy uno de los pocos supervivientes de la era del bop, y solo él (director musical de la banda sonora de la película Bird de Clint Eastwood) puede contar de primera mano sus experiencias vitales e interpretativas con Charlie Parker. "Todos me preguntan mi secreto de longevidad, pues bien: no tengo ni idea. Lo único que sé es que disfruto cada momento que estoy sobre un escenario". El músico bromea pero lo tiene muy claro: "Yo tendría que ser un tipo viejo, gordo y cansado que pasa el día viendo la tele, sin embargo, aquí estoy disfrutando de la vida, de mis nietos, de la música...".

Louis Armstrong, Lester Young, Charlie Parker, Thelonious Monk, Sarah Vaughan, Miles Davis, John Coltrane, Dizzy Gillespie, Bud Powell, Ella Fitzgerald, Stan Getz, Chick Corea, Gary Burton, Pat Metheny… Su lista de colaboraciones no se acabaría nunca, y muestra la inagotable energía e invención que ha desarrollado Haynes a lo largo de su extensa, brillante y prolífica carrera. Como el propio artista confiesa "la experiencia de haber tocado con todos ellos es algo que no se puede olvidar fácilmente. Cada uno de estos músicos era un mundo en sí mismo...".

Cuando aparecieron fenómenos del bebop como Kenny Clarke y Max Roach, los salvajes del hard bop como Art Blakey y Philly Joe Jones, o los polirrítmicos del post-bop como Elvin Jones y Tony Williams, él siempre estuvo en la brecha. Y ahí continua, entre otras razones, porque no cayó en la tentación de la espiral autodestructiva de tantos compañeros.

Roy Haynes representa el latido del jazz legendario. Desde hace más de cincuenta años ha influido e innovado, participando en algunas de las más grandes grabaciones de la historia del jazz. La delicadeza de su feeling, su modo de explotar los silencios, sus solos construidos sobre secuencias a la vez musicales y contundentes, sus sonidos contrastados, la riqueza de sus recursos y la discreta complicidad que establece con el solista son las características de un estilo propio que ha contribuido a alterar la estructura y la dirección de la improvisación en el mundo del jazz.

El artista cree que el mejor jazz se hizo en sus años de juventud. "Entones el jazz era la música más popular, en las radios, en la calle, en los salones de baile…y aquellos nombres míticos fueron el fruto de ese ambiente tan estimulante, que ahora no existe. Es cierto que ahora hay escuelas donde se aprende toda la técnica del jazz, pero faltan sitios donde tocar a diario y poder crecer. El jazz ha dejado de ser popular, es de una minoría ilustrada, es más intelectual y menos físico, y es más difícil que salgan voces innovadoras".

Doctor honoris causa por el Berklee College of Music y permanente descubridor de nuevos talentos, Haynes mantiene una envidiable vitalidad y un sonido que sigue siendo consistente y contemporáneo. Además de formar uno de los mejores tríos del jazz actual, junto a John Patitucci y Danilo Pérez, una formación ampliamente alabada que actuó en Jazz en la Costa en el año 2009, ha seguido trabajando en la dirección de diferentes proyectos como el que presenta esta noche en el Festival de Granada, a las 21:00 horas en el Isabel la Católica, con una nueva banda formada por algunos de los músicos más brillantes de las nuevas generaciones del jazz americano.

Antes en la Fuente de las Batallas estarán Combo del Casilla, a las 13 horas.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios