Gafas de cerca

josé Ignacio / Rufino

Ángeles caídos

TODOS hemos estado de una manera o de otra en Los Ángeles, aunque el primer español en visitar la ciudad fue precisamente su fundador, un español, Felipe de Neve, en el siglo XVIII. Muchos hemos paseado por los bulevares de la ciudad de Hollywood en coche escuchando a John Travolta y Samuel L. Jackson despreciar a los franceses por poner mayonesa a las hamburguesas en Pulp Fiction, o como blade runners en vehículos voladores bajo la noche eterna y la lluvia ácida a la caza de replicantes, y hemos recorrido con Polanski los secarrales de sus alrededores descubriendo la corrupción y el abuso de su propio hija por parte de un John Houston inquietante en Chinatown. La gran Detroit del automóvil fue la primera caída de los dioses del American Way of life: hoy no puede pagar ni el alumbrado público y ofrece gratis una de sus cientos de miles de casas abandonadas a escritores (o sea, no hace falta ningún requisito), en un desesperado intento de que no sean fantasmas ciegos de crack y alimañas de diversas especies sus únicos y últimos habitantes. Ahora hemos sabido que la otrora rutilante Los Ángeles también está herida gravemente. La segunda ciudad más poblada del país más poderoso del planeta cuenta con una bolsa de miseria del 40% de sus habitantes. No sobra el cero. Un informe promovido por sus autoridades (La hora de la verdad, dirigido por el exsecretario de Estado de Comercio, Mickey Kantor) nos deja patidifusos, no sólo por ese dato que uno diría propio de una degradada urbe de la India, sino por algún otro: casi una tercera parte de sus habitantes no gana un sueldo de supervivencia. El diagnóstico del informe dibuja una Los Ángeles con un arma de suicidio en la mano: sus niveles educativos son malos y empeoran, y particularmente la postración económica de los centros educativos públicos hace que los responsables del estudio se pregunten con amargura: "¿Cómo van a poder competir [esos niños de segunda o tercera] en una economía global en la que educación y salario están unidos?". Comparando la situación de los ángeles agonizantes estadounidenses con el panorama de nuestro país, un buen amigo que intenta inculcar en los demás el secreto de la filantropía y el optimismo me decía el jueves que España no está todavía en esa misma situación, con una política educativa de dejadez y recorte hasta llegar al hueso, "pero algunos están empeñados en que acabemos así". Un dato español al hilo: la gran mayoría de los altos gobernantes españoles de un signo u otro buscan formación y contacto en el sector privado. Brechas e inseguridad social, gallina y huevo.

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