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Alto y claro

José Antonio Carrizosa

jacarrizosa@grupojoly.com

Conjunción astral

Mientras Vox tenga la llave y su papel en Andalucía sea el de aplaudir desde fuera, Moreno no lo tendrá fácil

Por si tenía alguna duda, que seguramente no la tenía, Juanma Moreno ha podido comprobar estos días que su llegada a la Presidencia de la Junta se produjo por una conjunción astral que, por irrepetible, le va a ser muy difícil manejar durante los cuatro años que debe aguantar en el Palacio de San Telmo. Y de paso habrá tomado conciencia de que el encapsulamiento de su pacto con Ciudadanos no es tal. Está zarandeado por las convulsiones que llegan desde Madrid, que no son pequeñas ni menores. El episodio de la amenaza de bloqueo de Vox a los primeros Presupuestos del Gobierno del cambio -importantes más por su carácter simbólico que por su capacidad para cambiar cosas de aquí a diciembre- refleja que se ha aliado con una fuerza atrabiliaria a la que no le importa utilizar su poder en Andalucía como moneda de cambio en empresas que considera de mayor altura. Y como derivada de lo anterior, que Juanma Moreno está condenado a viajar en una especie de montaña rusa cuyas subidas y bajadas en picado estarán decididas por unos señores que se llaman Abascal o Espinosa de los Monteros -no, por cierto, Serrano o Hernández, los andaluces que tienen bien poco que decir en todo esto-, que marcarán el ritmo pensando en muchas cosas, pero no en la sanidad o la educación de Andalucía.

Pero seguro que ni al presidente de la Junta ni a Elías Bendodo ni a Juan Marín -todos ellos, especialmente el último, también muy sujetos a las estrategias nacionales de sus partidos- esto les toma por sorpresa. Juanma Moreno logró montar una mayoría parlamentaria sin otro denominador común que el deseo a tres bandas de echar a Susana Díaz. Una mayoría en la que uno, el PP, hablaba con dos, Ciudadanos y Vox, pero en la que dos sólo hablaban con uno. Complicado sudoku que antes o después tendría que mostrar su debilidad estructural. El Gobierno andaluz navega en un barco de casco débil y con baja protección contra las posibles vías de agua.

Se ha demostrado esa debilidad a las primeras de cambio y nada hace pensar que en el futuro no vengan otros temporales, con olas de mayor o menor altura. Mientras Vox tenga la llave y en Andalucía su papel sea exclusivamente el de aplaudir desde fuera lo que hacen sus amigos del PP y sus enemigos de Ciudadanos, las cosas no van a ser fáciles. Pero probablemente aguantarán porque el poder es un magnífico pegamento capaz de compactar materiales que se repelen.

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