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Estudiantes en la pandemia

La generación de jóvenes universitarios no va a olvidar el impacto de la pandemia en un momento esencial de su vida

Estos son días oscuros porque el coronavirus nos ha cambiado muchas de nuestras rutinas y a muchas familias les ha dejado un gran dolor en forma de muertes cercanas y de afectación en su estado de salud.

Los estudiantes en general y los de ámbito universitario en particular, viven confinados en casa tratando de mantener una rutina de estudio y aprendizaje condicionada por la disponibilidad de medios informáticos y tecnológicos, la capacidad de concentración que pueda permitir la situación ambiental y las características de sus hogares o la capacidad de sus profesores y facultades para ofrecer calidad en la docencia telemática.

La generación de jóvenes universitarios no va a olvidar nunca el impacto de la pandemia en un momento esencial de su vida: un momento en el que se forman para un futuro desempeño profesional en el que hay muchas expectativas vocacionales y muchos esfuerzos y sacrificios, compartidos con sus familias.

Estoy convencido que la universidad se juega mucho de su prestigio en la forma en la que sea capaz de responder al desafío que supone asegurar la calidad de la formación o demostrar la capacidad de adaptarse a las circunstancias individuales que marcan una desigualdad que hay que evitar. También es un desafío establecer sistemas de evaluación adecuados, justos e innovadores que deberían contar con la participación de los estudiantes si no se quiere caer en un descrédito y en una desafección que no sería positiva.

La universidad y los docentes universitarios se la juegan ante los estudiantes y ante los padres y madres que cuidan y se preocupan por la formación de sus hijos. Hay que esperar que se cuide especialmente tener en cuenta las necesidades y los condicionantes de los estudiantes y que puedan participar de las decisiones.

Desde este punto de vista, conviene asegurar que el profesorado y los órganos directivos de las universidades extreman su sensibilidad hacia este asunto que los tiene en el punto de mira de estudiantes y de sus familias. Todos estamos sometidos a un verdadero test de stress por este maldito virus. La universidad también. Acierten, por favor.

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