Rosa de los vientos

Pilar Bensusan

bensusan@ugr.es

Miremos por Granada

PP, Cs, PSOE y UP acuerdan sus sueldazos pero no son tan rápidos para consensuar asuntos cruciales para la ciudad

Mientras PP, Cs, PSOE y UP se ponen de acuerdo sin problemas en el pleno de organización sobre sus sueldazos y puestos en organismos municipales, los granadinos llevamos décadas pidiéndoles que consensúen con la misma rapidez en cuestiones cruciales para nuestra ciudad, en vez de abortar sistemáticamente las propuestas ajenas, aunque fuesen favorables para Granada.

A nivel estatal esto se llama falta de sentido de Estado, a nivel local es falta de sentido de ciudad. Porque el consenso que los partidos alcanzan sin problema en otras ciudades, si es en beneficio de su ciudad -véase Málaga-, en Granada es absolutamente impensable que suceda.

Con este aciago panorama, la defensa de los intereses de Granada es prioritaria para quienes abogamos por el progreso real de nuestra ciudad y también de nuestra región. Durante los 4 años que nos quedan de matrimonio a la fuerza entre Cs y PP, con la nota discordante de Vox, la voz de quienes creemos en un futuro mejor para Granada debe seguir alzándose, porque estos políticos no representan nuestros intereses, ni a nivel local, ni autonómico, ni nacional.

A nivel regional, he defendido histórica, jurídica y políticamente la división de España en reinos -como en Gran Bretaña-, y el fracaso objetivo de las autonomías como se han concebido desde la Transición hasta nuestros días, porque no forman parte del imaginario de estructuras administrativo-políticas de España, y porque su implantación no ha sido igualitaria ni en lo político, ni en lo económico, ni en lo social en todo el territorio nacional. A pesar de ello su desaparición se hace prácticamente imposible, porque, a la inversa del sentir generalizado de la sociedad sobre el despilfarro e ineficiencia de las autonomías, el grado de aceptación de estas superestructuras por la clase política es casi unánime, porque les proporciona un espacio más de poder y porque les sirve como gran agencia de colocación de propios y amiguetes.

En este marco, el café para todos, y no para unos cuantos, es imprescindible para evitar más problemas territoriales, porque un sistema artificial tiene pocas probabilidades de éxito, pero si no es igualitario, menos aún.

Quienes reniegan de una autonomía regional para Granada dicen que es cosa de independentistas, cantonalistas o catetos, pero si se consigue por vía de los artículos 143 y 144 de la Constitución Española, no sólo se acallarán sus infundadas voces sino que por fin se pondrá a Granada y su región en el lugar que le corresponde estar. Miremos pues por Granada.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios