Rosa de los vientos

Pilar Bensusan

bensusan@ugr.es

Orgullo y honor

Es momento de fundar el Instituto de Identidad Granadina, para luchar por la identidad autónoma

Al hilo de una noticia sobre la actitud "irresponsable y sectaria" del gobierno municipal por mantener la fiesta "racista y xenófoba" de la Toma de Granada, "celebración anacrónica que favorece el avance de la ultra derecha", que la utiliza como "su nuevo 18 de julio" para "hacer islamofobia contra la comunidad inmigrante", según denuncia Granada Abierta -en la Toma eran sólo ocho-, he comprobado que uno de los firmantes de semejante desatino -que ignora maliciosamente la Historia del Reino de Granada-, es el Centro de Estudios Históricos de Andalucía, como integrante del Instituto de Identidad Andaluza. Instituto que funciona como máquina ideológica para el adoctrinamiento en lo andaluz, y cuya pretensión estrella es convencernos de que su unidad de destino en lo universal es Andalucía y su único dios verdadero Blas Infante.

No me extraña que el lema de este instituto ideológico sea "no se ama lo que no se conoce, no se lucha cuando no se ama", que delata que en el sur de España ni se conoce ni se ama ni se lucha por Andalucía, porque tiene una identidad inventada por el régimen andaluz con la única finalidad de borrar nuestra memoria y dotar de un sustrato pseudo histórico-ideológico a su falsedad, ilegítimamente consumada por un manipulado 28-F.

Toda esta maquinaria ideada para legitimar su gran mentira histórica y reafirmar una identidad histórica y cultural falsa, basada en el frentismo cainita contra la historia real de Granada y de España -aderezada con racismos, xenofobismos, fascismos e islamofobismos variados-, cuenta con la oposición de cada vez más granadinos, que debemos defender nuestra verdadera identidad histórica y territorial frente a tanta falacia.

Los granadinos que apostamos por el Granadexit queremos ver libre a nuestra tierra no sólo del ilegal yugo autonómico que nos somete a un humillante olvido y a una insultante postergación, sino también de las grandes mentiras históricas construidas durante 40 años como sustrato ideológico para sustentar una falsa identidad andaluza, que los granadinos no estamos dispuestos a asumir, porque ni Andalucía es nuestra patria ni Blas Infante nuestro padre.

A la vista de tanta patraña ideológica e histórica -qué decir de las camisetas de Andalucía es mi país, España mi castigo-, es momento de fundar el Instituto de Identidad Granadina, para luchar con argumentos históricos y políticos por la identidad autónoma de Granada y contra la falsa identidad andaluza, porque Granada es nuestra región y España nuestro país. Ser granadino es un orgullo, ser español, un honor.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios