Puro teatro

Pompa y artificio. Lo mismo que todos los diálogos para formar gobierno

Tras el viernes negro, al día siguiente, un periódico nacional dedicaba su editorial a criticar el desaforado consumo que provoca ese día. En realidad no ha sido un viernes pues las ofertas se han extendido durante días y días, se han venido anunciando todo el mes de noviembre y es probable que se hayan alargado hasta el puente festivo recién finalizado. En definitiva, lo que hemos tenido han sido casi diez días negros.

Por supuesto que, permítanme usar la comparación religiosa, nos damos fuertes golpes de pecho para acusarnos de lo mal que tratamos al planeta. Reflexionaba la editorial sobre los costes medioambientales que tiene ese consumo desaforado al que alienta el viernes negro. Diría yo que el mes y medio negro que tenemos por delante.

De aquí a quince días estaremos en Nochebuena, es decir nos esperan dos semanas de más compras "familiares" para los regalos de ese señor gordo que se cuela por las 'no chimeneas' que tenemos en España. Quizás en la España vacía tengan chimeneas o quizás en las urbanizaciones de lujo o en la multitud de adosados donde tener una chimenea queda muy cool. Y habrá que encenderlas aunque a mitad de diciembre tengamos veinte grados a media mañana. O porque todas las televisiones anuncian que hace frío, mucho frío en diciembre. ¡Que notición!

Criticar a Trump queda muy bien pero aquí los españoles (perdón, quiero decir los gallegos, asturianos, cántabros, vascos, navarros, riojanos, aragoneses, castellano-manchegos-leoneses, madrileños, murcianos, valencianos, catalanes, extremeños, andaluces, ceutís, melillenses, canarios y baleares; más o menos en ese orden geográfico de norte a sur)… pues todos esos que critican a Trump, luego abrazan, abrazamos, todo lo que llega de las barras y estrellas. Llámese Halloween, Black Week o Day, Santa Claus o el día de la marmota. Y para sentirnos algo europeos, no digamos cristianos para no atacar a la libertad de culto, también nos regalamos por la Epifanía del Señor (léase día de los Reyes y Reinas magas).

Todo esto es mero artificio y quedar bien; tanto, tanto como la enorme broma que nos ofrecía ese mismo diario. Junto a la editorial aludida, ese mismito día, entregaba un suplemento de 68 páginas: Shopping & Style. La de ideas para comprar y regalar que ofrecían, por supuesto a todo color.

Todo puro teatro, pompa y artificio; lo mismo que todos los diálogos para formar gobierno. Puro teatro protagonizado por histriones de tercera fila. Vale.

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