Por montera

Responsabilidad sin alarmismos

Nadie parece que muestre su deseo de que se repita un estado de alarma que sería en la práctica improbable

ómicron se expande por todo el continente cargado, además, de alarma. Esta semana los políticos de la UE dejaron de lado otros asuntos de la agenda para abarcar, prioritariamente, el tratamiento para afrontar un freno que detenga este nuevo virus extremadamente contagioso. Ómicron es altamente contagioso, pero sus efectos sobre la salud son menores. Otra cuestión es que todos, vacunados y no vacunados, seamos potenciales víctimas de este virus que si podría incrementar la presión en los hospitales. Una vez más se repiten iguales errores ante la imposibilidad de unificar criterios políticos que refuercen la lucha contra el freno económico que supondrían nuevas restricciones. Nadie parece que muestre su deseo de que se repita un estado de alarma que, al menos en nuestro país, sería en la práctica improbable. El Gobierno de Pedro Sánchez no ha mostrado gestos de que volviera a decretarlo, más cuando los tribunales le denunciasen por su inconstitucionalidad. Tampoco es necesario y la sociedad no lo aceptaría bajo ningún concepto. Echando una mirada allá de nuestras fronteras observamos que Italia y Portugal han optado por prorrogar el estado de emergencia. Francia está valorando cerrar sus fronteras a los ciudadanos llegados del Reino Unido. Austria vacuna por obligación y bajo duras sanciones. En España estamos en una situación que nos permite tomárnoslo de otra manera menos alarmista. No hay motivos para ello ya que hay que convivir con el virus y así se debe seguir haciendo. Las vacunas vuelven a redoblar sus posicionamientos y los ciudadanos españoles estamos siendo muy disciplinados. Aún quedan unos pocos millones de personas sin vacunar que deberían ser motivados para aceptar su inmunización por la seguridad de todos. La comunidad científica ha conluído que las vacunas existentes son eficaces y que el refuerzo con una tercera dosis fortalece nuestra salud contra el coronavirus. La respuesta de los ciudadanos está siendo ejemplar. Ayer viernes, en cuanto se anunció que se podía pedir cita para la tercera dosis se colapsaron las páginas de citaciones digitales. Resulta incómodo para el usuario, pero delata la formidable reacción de gente responsable que sabe afrontar una crisis sanitaria como ésta, que se reconoce como parte de su solución, y que con ello se consigue retomar la vida con normalidad. Con estas premisas podremos celebrar la Navidad que deseemos y el primer tubo de la Feria instalado tendrá su futuro asegurado.

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