Balsas de piedra

ANTONIO DAPONTE

Soledad

En este largo periodo de excepcionalidad, los españoles han demostrado nuestra madurez como país

España es líder en vacunación, el país con el mayor porcentaje de población vacunada con pauta completa. Esto ilustra el tremendo acto de fe de la ciudadanía española en la ciencia y, además, una clara voluntad de seguir las recomendaciones de las instituciones sanitarias, a pesar de los muchos déficits que estas han demostrado a lo largo de esta pandemia. Pero, además, creo que demuestran el extraordinario grado de solidaridad de los españoles con sus compatriotas y con el país, a pesar de los enormes costes de todo tipo, laborales, económicos o sanitarios que para muchas de ellas ha tenido la pandemia. Costes difíciles de gestionar psicológica y socialmente, como demuestran muchos estudios científicos publicados.

En esta línea, hace unos días se ha publicado un estudio europeo sobre los efectos de la pandemia en el sentimiento de soledad. Es un sentimiento que sostenido en el tiempo perjudica seriamente la salud tanto psicológica como física. De hecho, en personas mayores, este sentimiento se asocia a discapacidad y a mayor mortalidad. Pues bien, durante esta pandemia el sentimiento de soledad se ha duplicado en Europa, llegando hasta un 25% los ciudadanos europeos que se han sentido solos durante la pandemia, uno de cada cuatro.

Entre los jóvenes, este sentimiento se ha cuadriplicado llegando al 35% entre los 18 y 25 años. Es decir, uno de cada tres, redondeando, se han sentido solos durante la pandemia. Además, la soledad ha aumentado más en los países que como en España, el confinamiento ha sido obligatorio, comparado con aquellos donde fue únicamente recomendado. Un dato llamativo: más del 40% de las personas de los países con confinamiento obligatorio como España, y que viven solas, se han sentido solas durante la pandemia, un porcentaje tremendamente alto. Además, como en otros muchos aspectos de la salud, las desigualdades sociales también hacen su aparición, pues es significativamente mayor entre quienes han tenido dificultades económicas durante la pandemia. Y finalmente, la soledad aumentó mas en los países nórdicos que en los países del sur europeo. Es decir, la familia y nuestra particular organización social han actuado como un factor protector frente a la soledad, una ventaja de nuestro país.

Así pues, en este largo período de excepcionalidad de casi año y medio de duración, y a pesar del sufrimiento, los españoles de todas las edades han demostrado nuestra madurez como país.

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