La instalación de aparatos para realizar ejercicio en varios parques y puntos de las ciudades es de base una buena idea. Pero claro, no es lo mismo tener unos hierros donde ejercitar brazos, piernas y marcar cintura en un miniparque de cemento de los que abundan por la ciudad que a los pies de la mismísima Alhambra. Es sin duda el gimnasio con las mejores vistas y por el que románticos y amantes del arte y la arquitectura pagarían las más altas cuotas mensuales que les permitiesen conjugar ejercicio con una maravilla del mundo así. Lo bueno es que en este caso, y aunque parezca raro, es gratis.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios