Rosa de los vientos

Pilar Bensusan

bensusan@ugr.es

En nuestras manos

¿Hay alguien más legitimado que gentes de Aragón paradecidir sobre el futuro del Consistorio granadino?

Ahora que por fin el actor principal del vodevil del Ayuntamiento de Granada se ha quitado de en medio -no sabemos a cambio de qué-, pudiera parecer que el desenlace de este culebrón está cerca, pero, para mayor asombro de los granadinos, Cs ha decidido desde allende la Penibética, convertirse en árbitro de Granada y anunciar que ha pactado con el PP que Huertas sea el próximo alcalde de nuestra capital. Por ello, el coordinador autonómico y portavoz de Cs en las Cortes de Aragón, y a la par vicesecretario, Pérez Calvo, ha venido, junto con su secretaria general, a querer manejar las cosas de Granada desde la lontananza, lo mismo que hicieran Hervías y Egea hace dos años.

¿Hay alguien más legitimado en toda España que gentes de Aragón para decidir sobre el futuro del Consistorio granadino? Desde luego que no, será que el rey católico nos los envía desde el pasado, por aquello de su querencia con Granada. Hay que ser muy papanatas de la política para tropezar nuevamente con la misma piedra, y decidir desde Madrid y Sevilla, y ahora también desde Aragón, la gobernanza de Granada, de la que nada entienden ni entenderán. Pero peor aún es que los políticos locales lo consientan.

Desde el PP niegan la mayor de sus socios naranjas, pero si ya fueron marionetas de Egea, Bonilla y Hervías, ¿por qué ahora no pueden volver a serlo?

Ante tan poco compromiso con nuestra tierra y sí con sus sillones, a los granadinos sólo nos queda esperar a las próximas elecciones y castigar con nuestro voto tanto despropósito y traición a los votantes, y cambiar nuestra suerte, poniendo nuestro presente en manos de quienes sí nos representen, de quienes sí defiendan con ahínco a nuestra ciudad, provincia y reino.

Queremos una Granada gobernada para y por los granadinos, una ciudad floreciente, una región con derechos históricos reconocidos y enfocada hacia su prosperidad, una autonomía propia forjada desde la Constitución y materializada con el Granadexit. Buscamos la defensa real de los intereses de Granada y su proyección hacia un futuro de progreso.

Si hasta La Línea quiere ser ciudad autónoma ex artículo 144 a) CE, ¿es que Granada, que goza de entidad regional histórica propia, no va a conseguir su propia autonomía y los linenses sí?

Granada -ciudad y región- debe avanzar hacia su propio destino, y para conseguirlo, debe prescindir de los políticos que sólo la utilizan en beneficio propio, y de los políticos y la política que la han llevado a su actual postergación y abandono. Granadinos, no dejemos que nos engañen más, el futuro de Granada debe estar en nuestras manos, y en nuestros votos.

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