La tribuna

Francisco Pérez Rodríguez

e mpleo en régimen cooperativo

MÁS cinco millones de parados es una cifra que abruma por su dimensión, por el tiempo tan prolongado de esta crisis y por la angustia que está suponiendo a tantas familias que se encuentran en situación de emergencia social o pasando serios apuros económicos para hacer frente a las obligaciones contraídas e, incluso, a las necesidades de subsistencia de sus miembros.

Ante tanta desesperanza nos encontramos con una poderosa fuerza para producir bienes y servicios que no encuentra el camino ni la oportunidad para ponerse en valor en una sociedad que está mermando su capacidad de consumo, al tiempo que ve subir el precio de los productos básicos.

Algo nuevo tenemos que hacer ante la persistencia de la situación y la débil recuperación que se atisba en demasiado plazo para quien está atrapado en este trance, por lo que apelo a todas las personas que son sensibles a esta realidad para estudiar fórmulas que generen empleo que contribuya a la recuperación económica, considerando que ha llegado el momento de trabajar decididamente por un nuevo modelo de sociedad con criterios más solidarios y cooperativos.

En este sentido quiero plantear la siguiente idea para someterla a la reflexión y el debate, con el propósito de perfeccionarla, modificarla o reconducirla con nuevos enfoques.

Se me ocurre la creación de una cooperativa dirigida fundamentalmente a la generación de empleo para las personas que se encuentran en el paro. Una cooperativa cuya aportación social de cinco euros por cada miembro nos permita contar con un cuerpo social numeroso que habría que ampliar con aportaciones solidarias de la sociedad civil hasta completar un capital inicial suficiente para cubrir el fondo de maniobra y la solvencia del plan de viabilidad que se elabore expresamente.

El objeto principal de la cooperativa sería la compra, manipulación, venta y transformación de productos alimenticios agrícolas:

-Compra en origen de las producciones agrícolas para el consumo humano, contando para ello con un parque móvil para el transporte de las mismas en régimen de leasing o renting.

-Manipulación de estos productos en una o varias naves alquilada/s al efecto, donde se seleccionarán y se envasarán en bandejas de diferentes tamaño/peso, protegidas con film de envasado para su correcta presentación.

-Venta de estos productos en una red de locales alquilados en lugares estratégicos por distritos y barriadas de las grandes ciudades y pueblos de la provincia, que responda a un mismo diseño y marca, en la que tanto los productos como su presentación y la atención al público respondan a estándares de calidad.

-Transformación mediante una red de restaurantes económicos, de tamaño reducido y con servicio impecable, donde se presenten menús de bajo coste y dieta equilibrada.

El ámbito de la cooperativa sería autonómico, para su mejor control, con presencia en todos los pueblos y capitales de provincias.

La contratación de cada socio cooperativista se haría atendiendo la cualificación necesaria y su antigüedad en la cooperativa, cubriendo todos los puestos del circuito establecido.

El margen de comercialización sería estudiado de manera que cubra los gastos de compra, manipulación y comercialización, con un marginal que permita el crecimiento y garantice el futuro de la cooperativa, contando con el requisito de que el producto final pueda ser ofrecido a precios sensiblemente inferiores a los existentes en el mercado, lo que garantizaría el flujo de compradores y el éxito del proyecto.

Junto a la contratación de personal con un salario establecido de manera lineal conforme a la normativa vigente, el efecto a conseguir es el de disminuir los precios de venta de estos productos, haciéndolos más accesibles al consumidor y provocando con ello el estrechamiento de márgenes de los competidores.

En fases sucesivas se podrían ir incorporando otras actividades relacionadas con el servicio doméstico, pequeñas reparaciones y servicios varios en los hogares y comunidades de propietarios, jardinería, vigilancia, atención a personas dependientes y cualquier otra actividad lícita que se detecte necesaria para la mejora de la sociedad.

La clave del éxito de este proyecto se basaría en el estudio de viabilidad previo que confirme las previsiones y posibilidades expuestas; Una dirección gerencia muy profesionalizada; un órgano gestor estricto, competente y disciplinado, formado por personal técnico de la Administración en comisión de servicio, contando con socios trabajadores cualificados y la supervisión de un consejo asesor constituido por personas jubiladas de reconocida trayectoria empresarial y profesional que actuarían en calidad de voluntarios.

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