Nos observan

Las posibilidades de un férreo control social por parte de las autoridades se nos presenta como una realidad tangible

Acabamos de conocer la puesta en marcha en Serbia de un sistema de observación y control mediante un software chino capaz de hacer identificación facial de los ciudadanos en la calle.

Este sistema, que ya se aplica en China, es un procedimiento de control social que abre un nuevo escenario que tendría que generar un enorme debate social porque pone en riesgo aspectos básicos de los derechos fundamentales de las personas. Las posibilidades de un férreo control social por parte de las autoridades se nos presentan como una realidad tangible frente a la que deberíamos reaccionar.

Esta claro que nos encontramos ante nuevas formas de control social que con el uso de estas nuevas tecnologías, suponen un escenario que nos interpela para definir las reglas de juego que permitan asegurar la protección de los derechos individuales y colectivos. Y solo podemos hacer frente a los riesgos que se nos abren con estos mecanismos de control si aprovechamos los espacios de debate que la democracia nos ofrece.

Los gobiernos y los partidos políticos deben abordar estos asuntos y hacerlo con seriedad y con transparencia. Pero es más importante (si cabe), que las organizaciones sociales y los individuos usemos los espacios de libertad de opinión y de debate para exigir garantías y poner límites antes de que sea tarde.

Para ello, lo primero es ser conscientes de las opciones de control que se abren con el uso de estas tecnologías; la capacidad de conocer en tiempo real muchas de las características personales y sociales de las personas mediante el reconocimiento facial será utilizada para argumentar que puede ser un instrumento de lucha frente a la delincuencia. La cuestión es definir cómo y con qué límites. Y de este debate no debemos estar ajenos los ciudadanos. Al contrario, debemos estar activos y atentos.

Es evidente que tenemos que asumir un protagonismo social y ciudadano para hacer posible un futuro libre, digno y seguro. Ojo al asunto. El desafío es tremendamente interesante y requiere una respuesta basada en la concienciación colectiva. Afortunadamente nuestra sociedad tiene muchos grupos organizados que buscan el objetivo de un mundo mejor y más digno. Esperemos que seamos capaces de orientar acciones en la dirección correcta.

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