Lapidario

Un paseo por la historia

El paseo de Romayla es un viejo proyecto que podría ser un atractivo turístico de primer nivel en Granada, algo así como lo que significa ahora el High Line para Nueva York, unas abandonas vías de ferrocarril que se han convertido en una visita obligada para todo el que visita la capital neoyorkina. Ayer, el alcalde de Granada y la directora del Patronato de la Alhambra firmaron el convenio para avanzar en un proyecto que comenzó a andar con la Junta gobernando en el Ayuntamiento y en la capital. Y ahora, Cs y PP vuelven a demostrar su buena sintonía -cuando se trata de asuntos que afectan a la Juna- e impulsan un proyecto que, este sí, podría convertirse en una visita obligada a los pies de la Alhambra. La buena noticia es que el monumento no se queda en la autocomplacencia y apuesta por poner en valor más lugares de su entorno, lo que, de paso, contribuye a que la masificación que sufren otros espacios pueda verse alivada con la puesta en valor de otros rincones. Y el paseo de Romayla es uno de ellos.

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