GRANADA HOY En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Isabel Ayuso ha caído en una provocación. Volverá a ocurrir; tiene mucha más personalidad la portavoz de Vox Rocío Monasterio que la endeble presidenta madrileña. A Ayuso le preocupa que se quemen parroquias en España como en el 36; piensa que es lo que vendría a continuación de sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos. Después de que varios presidentes del PP en la Comunidad de Madrid hayan sido investigados o encarcelados por asuntos de corrupción nos podíamos preguntar qué sería lo siguiente.

La incógnita se despejó en la primera sesión de control a la presidenta en la Asamblea de Madrid. Allí mostró su desconcierto por el traslado del cadáver del dictador al cementerio de El Pardo, decidido por el Supremo. Contestaba leyendo como una colegiala a una pregunta contra la memoria histórica de la jefa de Vox en la Asamblea. Ayuso está en el cargo por su amistad con el jefe del PP Pablo Casado. Periodista sin currículo en el oficio, ha desarrollado su carrera como jefa de prensa de consejerías o responsable de redes de la Presidencia de Madrid.

La llegada de adolescentes políticos a cargos de máxima responsabilidad tiene riesgos. El ex ministro popular Cristóbal Montoro decía ayer en una entrevista en El País que todos los partidos eligen sus fichajes por ser conocidos, dar bien en la tele y hacer tuits. Ayuso pertenece a una selección de personal realizada con ese criterio por Casado. El problema es que una vez hecho el casting, mientras el jefe se deja barba y se modera, sus acólitos siguen descentrados.

Franco incomoda al PP. El presidente andaluz lo demostró la semana pasada cuando utilizó los valles del Guadalhorce y Los Pedroches para eludir pronunciarse. Ayuso va más allá. Montoro en la misma entrevista daba pistas: "en mi partido había de todo; gente que pensaba que qué pena que el régimen franquista hubiera muerto y liberales ultras que decían que había que privatizar las pensiones… Todos los partidos dicen que se están ensanchando, pero es lo contrario. No cabe nadie".

A la extrema derecha le encanta provocar e invocar la guerra civil. Ayer mismo el secretario general de Vox Ortega Smith dijo en TVE que las Trece Rosas, fusiladas cuatro meses después de terminar la guerra civil por adhesión a la rebelión, habían cometido crímenes brutales: "torturaban, asesinaban y violaban vilmente". Las víctimas de la represión convertidas en verdugos sin prueba. Es lo que hay, provocación tras provocación. ¿Qué será lo siguiente?

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios