Tribuna

Victoria Eugenia Pineda del Pino

Presidenta de CSIF Granada

Un sector público fuerte como motor de la recuperación económica

Tras padecer las consecuencias de una pandemia mundial inimaginable, la sociedad no puede seguir empobreciéndose

Victoria  Eugenia  Pineda, presidenta de CSIF Granada, en una imagen de archivo

Victoria Eugenia Pineda, presidenta de CSIF Granada, en una imagen de archivo / G. H.

Desde CSIF Granada vivimos este Primero de Mayo con un mensaje de solidaridad con el pueblo ucraniano que está sufriendo en su piel el horror de la guerra, lejos de su país o sobreviviendo a las bombas en condiciones infrahumanas. Al mismo tiempo, con preocupación por la incertidumbre que afronta nuestro país ante la crisis energética y la escalada de los precios, que han derivado en una nueva crisis económica que tiene su rostro más duro en el empobrecimiento de las familias españolas, especialmente, de aquellas que tienen a más de uno o a la mayoría de sus miembros en paro.

Tras padecer las consecuencias sociales, económicas y laborales de una pandemia mundial inimaginable, la sociedad no puede seguir empobreciéndose. Necesitamos medidas fiscales y de renta que protejan a las familias y que arrojen luz a la situación de desempleo de los jóvenes y de las mujeres, colectivos en los que el paro se ha enquistado. Pero además es crucial que nuestros representantes políticos, a todos los niveles, estén a la altura, ofreciendo soluciones que refuercen los cimientos de los sectores públicos claves de nuestro Estado de Bienestar que, como hemos visto durante la pandemia, están en una situación muy débil.

En esta fecha recordamos a aquellos familiares, amigos, compañeros de trabajo que nos han dejado por lel Covid. El trabajo es un derecho y un deber social, pero nunca debe ser un peligro o foco de enfermedad por las condiciones laborales precarias. Es el caso de numerosos profesionales de la sanidad que a día de hoy sufren el abandono por la ausencia de reconocimiento como enfermedad profesional del Covid y su posterior seguimiento.

No podemos aceptar que las personas que están detrás de nuestros servicios públicos y que han realizado un sobresfuerzo durante la pandemia para mantener el funcionamiento de los engranajes del Estado, la atención y las prestaciones a la ciudadanía vuelvan a ser los paganos de la crisis. Los empleados públicos llevan contribuyendo al plan de rentas desde 2010; desde entonces han perdido más de un 15% de poder adquisitivo y es de justicia un acuerdo plurianual para recuperar su estructura salarial.

Nos hemos movilizado por la pérdida de efectivos en la sanidad, por el déficit de personal en la Inspección de Trabajo, por los recortes sanitarios en las mutuas de funcionarios y la pérdida de los puestos de trabajo públicos creados a raíz del Covid, alrededor de 7.300 empleos solamente durante el primer trimestre de este año. CSIF Granada ha alzado la voz denunciando estos recortes en ámbitos como la Seguridad Social, un organismo en la UCI por el envejecimiento de las plantillas y la falta de efectivos, o el sector de la Justicia, donde ya se ha anunciado el cese de los refuerzos creados en los juzgados de Violencia contra la mujer. CSIF saldrá a las calles con una gran movilización si los recortes continúan.

Reclamamos un pacto de Estado y una respuesta planificada que proteja a nuestras administraciones de eventuales recortes. Los fondos europeos para la reconstrucción deben servir para garantizar la calidad de los servicios que recibe la ciudadanía a través de un refuerzo de las plantillas y de medios técnicos suficientes. Es necesario un auténtico plan de recursos humanos más allá de la tasa de reposición: tenemos mil médicos menos por cada millón de habitantes que Alemania y menos camas de hospital que la media de la Unión Europea. Si queremos tener médicos o enfermeros, que no hay, necesitamos ofrecerles contrataciones y salarios dignos.

Desde CSIF, como sindicato profesional e independiente, continuaremos reivindicando y negociando para alcanzar mejoras como las logradas en estos días: la carrera profesional para todos los profesionales de la sanidad pública, un reconocimiento económico justo e histórico bloqueado desde hace décadas, o la equiparación salarial para los docentes de la enseñanza pública andaluza con los de otras comunidades autónomas.

Para lograrlo, es necesario un diálogo social en el que tengamos voz todas las opciones sindicales representativas, tan legítimas como los sindicatos de clase. La mejor arma para luchar por los derechos de la ciudadanía es la independencia política. Por eso, reiteramos la necesidad de modificar la Ley Orgánica de Libertad Sindical para abrir la representación sindical al conjunto de la sociedad española con una mayoría más amplia en la que la independencia política también esté representada y que cuente con presencia en todos los ámbitos afectados por la crisis. En ningún caso existirá dicha pluralidad si se continúa vetando a CSIF del diálogo social, siendo el sindicato más representativo de las personas trabajadoras que sostienen nuestros servicios públicos.

Conmemoramos este Primero de Mayo con la mirada puesta en la protección de los trabajadores de la Empresa Privada y de la Administración Pública, de sus derechos, su estabilidad, dignidad y mejora salarial. CSIF siempre adelante.

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