Otro ángel que se va: Sor Ángela Prats

Hija de la Caridad. Parte esencial de la historia del Colegio Regina Mundi

Otro ángel que se va: Sor Ángela Prats Otro ángel que se va: Sor Ángela Prats

Otro ángel que se va: Sor Ángela Prats

Ver partir a alguien cuando apenas esperabas la noticia, cuando no te dio tiempo a decir lo mucho que significaba para ti, lo mucho que sembró en tu vida, es algo a lo que, este maldito tiempo que nos tocó padecer, nos tiene acostumbrados. Escribí un libro, La Trinchera, para evocar la vida del confinamiento en familia. He visto morir a muchos. Demasiados. He llorado. Pero este coronavirus no se aflige, ni respeta amistad, cercanía, admiración, necesidad. Todo lo arrastra. Todo se lo lleva. Te va desnudando la vida hasta sentirte, cada día, un poco más huérfano. Y sientes que, entre las rendijas de tu historia, todo se va difuminando y escurriendo.

En un día gris de inmensa clausura y de una Granada olvidada y agredida, se me ha ido, se nos ha ido, Sor Ángela. Mientras la ciudad ahondaba su propia zanja de miseria y desesperación, solo cabía amanecer con un motivo menos para desear los buenos días, solo faltaba que Dios hiciera un 10 de Noviembre con una persona que no volveremos a ver más en este incierto camino. Hoy se nos fue un ángel.

Sor Angela lo fue todo. De pequeño, no sé si la tuve en párvulos, pero sí el día de mi Comunión. Siempre al lado de Sor Teresa, creciendo y madurando como todos hicimos. Hay quien dice que era su sostén. Yo creo que también su perfecta compañera e ideóloga de gran parte de su obra. Lo que callaba, lo que esperaba, lo que apoyaba...lo fue todo. Dicen que fue también sombra. No estoy de acuerdo. Fue y estuvo donde siempre quiso estar. Esa fue la labor que su Dios le envió. Y la cumplió con creces.

Sor Ángela Prats. Sor Ángela Prats.

Sor Ángela Prats.

Nunca entenderé porque Él se lleva nuestras referencias, porqué aparta a quien fue guía de quienes la tuvimos cerca. Porqué los pequeños ya no podrán saludar a la monja que los recibe con cariño, mientras apenados ven irse a sus papás; a esa monja que con tranquilidad los consuela, les enjuga las lágrimas, los acompaña al aula y les enseña lo bonito que en ese colegio será su futuro.

Creció y con ella crecieron también mis hijos. La conocieron, la visitaron, la quisieron. En una esquina del coro, todos los domingos la saludábamos desde abajo, nos daba su paz. Maestra de mucho, profesora de tantos, auxiliadora, consejera. Humana, sobretodo humana.

Hoy se nos ha ido un ángel. Y con ella todos sentimos que se arranca un trozo de nuestra vida y de nuestra historia personal.

Descanse en paz, Sor Angela Prats. Hija de la Caridad. Parte esencial de la historia del Colegio Regina Mundi.

Ya nos sonríe desde arriba. Y mis hijos sentirán que un ángel más les cuida y les ayuda a crecer. Descansa, Sor Angela. Descansa en paz. Gracias por mucho. Gracias por todo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios