Provincia

Baza desentierra su pasado

  • Unas obras sacan a la luz 253 tumbas medievales que permiten conocer cómo era la vida en una ciudad en la frontera entre dos reinos

El hallazgo fue fortuito, pero no sorprendente. Antes del verano, los trabajos de remoción de tierra en las inmediaciones de la antigua estación de ferrocarril de Baza sacaron a la luz restos óseos. Tras los pertinentes trámites, en agosto comenzó el trabajo arqueológico que ha dado a luz a la documentación de 253 tumbas del periodo nazarí, entre los siglos XIII y XV, de gran interés por el "excelente estado de conservación" de los restos, según indica la antropóloga física Carmen María Román, que trabaja en el hallazgo junto al también antropólogo Víctor García y un equipo de estudiantes voluntarios del Departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada (UGR). El equipo técnico está dirigido por Ana Tapias.

A día de hoy se continúa con los trabajos en el yacimiento, que comenzaron el pasado mes de agosto. Ya se han extraído los restos de 150 individuos de los 253 -muchos de ellos niños, lo que podría significar que la población infantil se vio mermada por algún tipo de epidemia-, que han sido trasladados de forma provisional al Centro de Interpretación del Yacimiento de Baza, desde donde pasarán al Museo Arqueológico para terminar en un futuro en la osteoteca del Departamento de Medicina Legal.

110Individuos. Ya han sido exhumados en este enterramiento nazarí

Según indica Carmen María Román, la zona cuenta con el antecedente del hallazgo del cementerio medieval de la Alameda, que salió a la luz en 2004. Ahora se han encontrado nuevas tumbas. Fueron enterrados siguiendo el rito islámico -con un sudario, todos en dirección a La Meca- pero se dan singularidades que hacen del enterramiento localizado ahora algo singular. Los niños están enterrados en ataúdes, aunque conservan la orientación que es preceptiva por el rito musulmán, algo que no se había documentado hasta la fecha en enterramientos medievales en la provincia. Los ataúdes pertenecen a la tradición cristiana, de ahí que este tipo de inhumación sea singular en este enclave fronterizo entre los reinos.

Hay cuerpos que presentan lesiones notables, señales de la violencia que también debió sufrir la población de la frontera durante años. Así, uno de los cuerpos presenta un fuerte golpe en la cabeza y una fractura en la pierna. Pese a todo, las evidencias indican que este individuo sobrevivió a las heridas. "Se observa un proceso de sanación", indica Román.

Todos los restos -los de los 110 individuos que ya se han extraído y los que quedan- ayudarán a dar forma a otra investigación, que cuenta con financiación del Ministerio de Universidades dentro del Plan Estatal de Investigación, sobre Salud y Alimentación en Poblaciones Medievales.

El "excelente" estado en el que se encuentran los cuerpos permitirá determinar patrones de alimentación -que se compararán con el de otras poblaciones, como Burgos, en el marco de la investigación ya mencionada-, paleoparasitología y patologías infecciosas, indica Román. También se puede obtener información sobre su modo de vida.

Después de la intervención de los investigadores está previsto que se construyan las viviendas planteadas.

restos. Los restos fueron localizados en pasado verano. Desde agosto se procede al estudio del yacimiento y a la exhumación de los restos de los 253 individuos localizados. En el esqueleto que se muestra arriba se observan las heridas violentas en la cabeza y en la pierna. Pese a ello, sobrevivió. Los restos óseos se extraen y son trasladados de forma provisional al Centro de Interpretación del Yacimiento de Baza. De ahí pasarán al Museo Arqueológico y después se llevarán a la osteoteca de la Facultad de Medicina de la UGR.

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