Provincia

El alcalde recibe a los vecinos que se quejan por la subida del IBI

  • 150 personas participaron en una cacerolada por tercer viernes consecutivo

Por tercer viernes consecutivo, los vecinos de Salobreña se manifestaron ayer con una cacerolada en la plaza del Ayuntamiento para protestar contra la subida del IBI. A diferencia de las dos anteriores, el alcalde recibió a los asistentes en el auditorio municipal, donde les explicó los motivos que llevaron a tomar esa decisión y les pidió "un esfuerzo".

Si bien el regidor, Gonzalo Fernández Pulido, ya había anunciado que el incremento no llegará al 40% como se aprobó de forma inicial, la plataforma vecinal conformada al hilo de esta reivindicación seguía exigiendo que no se apruebe subida alguna, pues ya se produjo una del 10% de cara al presente ejercicio.

La asistencia de manifestantes en esta tercera cacerolada fue inferior a la de las dos anteriores, con unas 150 personas concentradas a las puertas del Consistorio, en torno a la mitad de las primeras convocatorias.

Durante buena parte de la mañana los manifestantes exigieron entrevistarse con el alcalde. Primero lo hizo una pequeña representación en el despacho del primer edil, quien posteriormente accedió a explicar a todos los asistentes la postura municipal, que pasa por la necesidad de afrontar la deuda por el pago a proveedores y el plan de ajuste impuestos por el Gobierno central. Una vez más, responsabilizó al anterior gobierno por su gestión económica.

"Hemos aceptado la protesta ciudadana, la hemos respetado y ahora os pido que hagáis vosotros lo mismo", les manifestó Fernández. Acompañado por buena parte de su equipo de gobierno, señaló que no pueden adelantar "en cuánto se va a rebajar la subida inicialmente propuesta porque todavía estamos trabajando en ello".

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