UNA JOVEN DE MICHIGAN

Buscándose desesperadamente

Nacida en Bay City, Michigan, Madonna emprendió enseguida la aventura neoyorquina. Si en la actualidad es una señora –imponente, sí, pero señora– instalada en la cresta de la ola y con calculadora en mano que se permite el lujazo de romper con el monstruo Warner para firmar con la promotora Live Nation un  contrato multimillonario en el que el producto a vender es ella misma, en sus comienzos flirteó como manda el canon. Tenía edad de llevar una vida loca. Ya queda muy poco o nada de aquello. Con Sean Penn tuvo un matrimonio –lo reconocen ellos mismos– violento. También recurrió a las drogas, preferentemente las de diseño. Y el sexo lo utilizó como reclamo en campañas del tipo aquí estoy yo. Su romance con el cine es para clausurar las filmotecas en las que quede alguna copia de sus aventuras delante de las cámaras. Siguió buscándose: parece que se ha encontrado en la alimentación macrobiótica, el yoga, el pilates, las pesas...

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios