CUARESMA

El Cristo de los Escolapios hace historia

  • El crucificado de Domingo Sánchez Mesa procesionó de forma extraordinaria por su 75 aniversario

El Cristo de los Escolapios fue recibido por la imagen del Señor del Rescate El Cristo de los Escolapios fue recibido por la imagen del Señor del Rescate

El Cristo de los Escolapios fue recibido por la imagen del Señor del Rescate / Antonio Orantes

El Cristo de la Expiración, titular de la hermandad de Los Escolapios, salió en procesión de forma extraordinaria este sábado.

Una de las citas más esperadas de esta Cuaresma y que concitó en las calles de Granada a más de un millar de personas, que se agolparon al paso de la cofradía durante todo el recorrido: desde la Catedral hasta la parroquia de san José de Calasanz.

El ambiente cofrade desbordó las previsiones de la hermandad, regalando momentos especialmente emotivos cuando el crucificado de Sánchez Mesa llegó a la iglesia de la Magdalena. 

La hermandad celebró por la tarde su función principal de instituto en la Catedral junto al arzobispo de Granada, encargado de presidir la celebración.

El prelado durante su homilía invitó a los cofrades, a perseverar en la fe y a no ser indiferentes ante los "crucificados de nuestro tiempo".

Apelando directamente a los jóvenes, el pastor granadino pidió "armar lío" y seguir siendo "el presente de la Iglesia".

Tras la eucaristía, la cofradía se puso en marcha camino a su templo. La Plaza de las Pasiegas esperaba abarrotada de público a que el majestuoso paso dorado de Guzmán Bejarano se hiciera presente.

Estampas para el recuerdo viendo salir al cristo expirante de Los Escolapios por la Puerta de la Encarnación. Los pupilos de Agustín Martín, comandados en esta ocasión por Juan Manuel Martín, capataz de Los Gitanos de Sevilla, reviraban hacia Pie de la Torre sobre los pies, en una chicotá tan fugaz como eterna.

Al llegar la hermandad a la parroquia de la Magdalena el Señor del Rescate aparecía apostado bajo el intradós del templo. La plaza, hasta la bandera, enmudeció a lo sones de la banda de Tres Caídas.

El Cristo de la Expiración ante el maniatado de Diego Mora dejó fotografías históricas. Lo mismo que cuando el crucificado escolapio se apostó a las puertas del Convento del Ángel Custodio. El Cristo de San Agustín -ya en su altar de quinario- recibía la visita del último gran crucificado de nuestra Semana Santa

El frío, que fue apoderándose de la noche, no impidió desalentar a los cofrades que acompañaron a la hermandad de Los Escolapios hasta su sede.

La cofradía vivió momentos de incertidumbre al encontrarse varios obstáculos imprevistos en el recorrido, que le hicieron retrasar su marcha así como improvisar un cambio en el itinerario. Algo que, por suerte, no consiguió evaporar la expectación y la atmósfera que se vivía en torno al paso. Como se podía oír entre los presentes, hay ganas de Semana Santa.

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